Reporte Indigo

Todos ganan con aluminio en la industria automotriz

La industria automotriz, que se encuentra en pleno proceso de modernización

La industria automotriz, que se encuentra en pleno proceso de modernización

Aunque la pandemia por COVID-19 ha puesto en pausa a diversas industrias, e incluso relegado a segundo plano la lucha contra el cambio climático, la reactivación de sectores vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la necesidad de realizar cambios en la industria, como la automotriz en pro de mejorar sus procesos para mitigar el impacto al medio ambiente.

“Las empresas se están dando cuenta que deben hacer inversiones importantes en cuestiones de automatización, de tener información de sus empresas, lo que manejamos actualmente como industria 4.0. Eso, a su vez, a la hora de realizar procesos de control, está logrando mitigar la parte de contaminación”, explica el doctor Alejandro Rojo Valerio, director del Centro de Investigación en Mecatrónica Automotriz del Tecnológico de Monterrey.

Entonces, efectivamente, la pandemia está impulsando a que las empresas se enfoquen en la automatización y el control de sus procesos para contaminar menos.

Para la industria automotriz, que está en pleno proceso de modernización, el uso del aluminio juega un papel clave para el beneficio de sus clientes, que a su vez genera un impacto positivo en el medio ambiente.

Eficientes y menos contaminantes

Es sabido que el aluminio posee muchísimas ventajas, una de ellas y posiblemente la más importante es que entre el 90 y 95 por ciento de este material se puede reciclar, ya sea para fundir y generar nuevos productos de lámina, componentes para inyección o para forja, lo cual desde el punto de vista ecológico es positivo.

“En la industria automotriz el uso del aluminio se da más desde el aspecto ecológico, que económico. Si bien el metal es más caro en comparación con el acero, el ahorro económico se ve reflejado al hacer los vehículos más ligeros, los cuales tienen un consumo de combustible menor”, explica el doctor Alejandro Rojo Valerio.

La eficiencia de los vehículos, ya sea de combustión, híbridos o eléctricos, depende de cuánto peso muerto tiene que estar cargando su motor, además de los pasajeros y la carga correspondiente; entonces, al hacer vehículos más ligeros, el rendimiento del combustible y la eficiencia son mucho mejores.

“En ese sentido, las empresas le han apostado a cambiar el acero por el aluminio, con el que, realizando mezclas con silicio, magnesio y algunos otros elementos, logran hacerlo resistente a las temperaturas y el desgaste”, indica el académico del Tecnológico de Monterrey.

El doctor Rojo Valerio asegura que en la industria automotriz se están utilizando muchos productos de aluminio dentro de los vehículos con el fin de, primero, tener una mejor eficiencia del mismo y, segundo, de emitir menos emisiones contaminantes al medio ambiente, ya que requiere menor cantidad de combustible.


Comparado con América, en Europa nos llevan la delantera en la parte de regulación de contaminantes que han hecho que muchos de los vehículos, incluso los de carga con estructuras pesadas y grandes, sean de aluminio, por lo mismo de las emisiones

Alejandro Rojo Valerio

Académico del Tecnológico de Monterrey

Rojo Valerio aclara que no es aluminio puro, sino aleaciones, porque poseen mejores propiedades, con mayor resistencia, por lo que aplaude que estén surgiendo en México compañías productoras enfocadas en realizarlas.

“Creo que será interesante que los proveedores de la industria automotriz se estén moviendo hacia aleaciones más ligeras, como de aluminio y magnesio, y con ellos estar en el mercado, es decir, ser competitivos”, opina.

Por seguridad en la industria automotriz

Anteriormente, el aluminio solía ser un material exclusivo para vehículos de alta gama; sin embargo, a partir de 2015, este material se convirtió de uso cotidiano en la industria automotriz con el lanzamiento de la popular camioneta Ford F-150 fabricada con estructura de aluminio.

“A diferencia de los años 80, en donde un alto porcentaje de la estructura del vehículo se fabricaba completamente con acero, gracias a los avances del aluminio, la estructura fundamental de los autos está casi completamente basada en aleaciones de aluminio”, explica el maestro José de Jesús Cordero, profesor de tiempo completo en la Facultad de ingeniería industrial y diseño automotriz en la UPAEP.

El utilizar el aluminio como principal material en el diseño de las estructuras de los vehículos trae consigo grandes ventajas, tales como, que es un material que absorbe impactos, con lo cual se piensa en la seguridad de los ocupantes, previniendo pérdidas humanas.

Asimismo, otra ventaja del aluminio es que se oxida rápidamente para evitar su corrosión, a diferencia del acero que se tiene que recubrir para evitar su oxidación con el ambiente.

El uso del aluminio y sus aleaciones en la industria automotriz se ha pensado también por sus características de reciclaje, así que crear los mecanismos para fortalecer y regular la industria del reciclado, fortalecería al sector automotriz.

“En México todavía falta infraestructura, ya que lo procesos de reciclado sí existen, pero no de manera industrial, así que de lograrse los apoyos necesarios, se explotaría más esta área y se obtendrían mejores resultados, porque al reciclar este material podemos recuperar del 90 al 99 por ciento de sus propiedades, es decir, no estaríamos perdiendo mucho”, señala el maestro José Domingo García, profesor en la Facultad de Ingeniería industrial y diseño automotriz de la UPAEP.

Además, comparte García, al momento de reciclar este metal se requiere de menor energía para poder llevar a cabo dicha transformación, lo que se traduce en una menor cantidad de emisiones de dióxido de carbono, lo cual ayuda al medio ambiente.

En otras industrias

Aunque en la industria automotriz la estética no ha sido un parámetro fundamental para la aplicación del aluminio, en la construcción sí, ya que sus características de resistencia y pesos facilitan su implementación en la parte ornamentaria.

“Estas experiencias han sido aprendidas de la industria aeroespacial, donde elevar un avión o un vehículo no tripulado con estructuras de acero siempre fue muy problemático; entonces, desde los fuselajes en los años 50, 60, donde inició la aviación comercial, el uso del aluminio fue importante”, explica José de Jesús Cordero.

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