Humberto Busto, Elena del Río, Sandra Jiménez Loza y Arly Velásquez Peñaloza protagonizan la obra “Costo de vida”. Foto: Especial

¿Podemos solos frente a la vida? La obra de teatro “Costo de vida” invita a pedir ayuda

La obra de teatro Costo de vida reflexiona sobre la supervivencia básica y el privilegio en una sociedad capitalista

Necesitamos del otro, aunque parezca que podemos solos, aunque el mundo nos condicione para resolver nuestras propias vidas sin ayuda, porque pedirla está mal visto, al igual que darla. La obra de teatro Costo de vida nos recuerda lo dura que es la vida sin los demás, es un espejo para reflexionar y cambiar.

Ani y su exesposo Eddie y John y su nueva cuidadora Jess son cuatro personajes diametralmente distintos que deben enfrentarse a las vicisitudes de mantener una vida digna ante la vulnerabilidad a la que están sujetos. De eso va Costo de vida, pieza escrita por Martyna Majok y ganadora del Premio Pulitzer de drama 2018.

“Creo que la obra es muy humana, digamos, todo el mundo dice lo mismo de todas las obras, pero en realidad me topé por primera vez con una obra donde los personajes no tienen ninguna conmiseración por sí mismos ni por los demás”
Samuel SosaTraductor y director de la obra

“Hay una crudeza, hay una complejidad en los personajes, que me pareció muy atractiva y, sobre todo, que habla de un tema que a mí me toca particularmente, que es la desconfiguración del mundo”, explica Samuel Sosa, traductor y director de la obra.

Sosa, quien regresó a la dirección escénica con este proyecto, siente que estamos en un mundo que está roto, que no es justo, donde el dinero lo rige cómo vivimos la vida.

“Es una cosa que siempre me ha parecido muy atractiva, pero que en términos dramáticos, pues es un poco de hueva, porque es hablar de números, es hablar de estadística, pero esta obra lo logra a partir de situaciones muy humanas, te habla de eso, del costo de la vida, del derecho de piso, que todos por el simple hecho de existir tenemos que pagar”, enfatiza Samuel.

Lo anterior ha sido un poco el enfoque que Sosa le quiso dar a la obra como director, en la que son cuatro personajes con cuatro historias de vida que están absolutamente cruzadas por lo que tienen, por el dinero que hacen y por su capacidad de resolver económicamente sus vidas.

Costo de vida tendrá temporada hasta el 28 de junio, los lunes, martes y miércoles, a las 20:00 horas, en el Teatro Helénico

“Costo de vida” tiene una verdadera inclusión con su elenco

Costo de Vida cuenta con las actuaciones de Humberto Bustos, Elena del Río, Sandra Jiménez Loza y Arly Velásquez Peñaloza, los dos últimos son personas con discapacidad física que se suman a este proyecto con un interés compartido con la producción: generar la inclusión y representación fundamental para contar historias que ayuden a desmitificar dicha condición.

“En mi carrera actoral estoy en el principio, en mi carrera deportiva estoy en el final. Siempre soñé con ser actor y ahorita se está realizando ese sueño. Cuando adquirí la discapacidad no veía personas que representarán eso en las pantallas, en el entretenimiento, por eso decidí estudiar dirección cinematográfica, porque me gusta la industria; entonces, quería estar alrededor de ella de alguna forma”, comenta Velásquez.

Con esta obra, Arley considera que se le ha abierto el camino para visibilizar e iniciar su carrera de actuación. Hace cuatro años hizo el casting para el personaje; sin embargo, la pandemia detuvo todo.

“Una de las cosas que Martyna Majok, la escritora de la obra, demandó fue que los personajes que tienen discapacidad sean interpretados por personas con discapacidad; entonces, creo que fue una estrategia muy buena porque ahí es donde realmente estamos hablando de inclusión, donde estos lugares que pueden ser interpretados por personas con discapacidad, pues que sean por ellos”
Arly VelásquezActor

Otro tema que toca la obra de teatro es la migración y cómo las personas tienen que enfrentarse a la barrera cultural, a la barrera del lenguaje, como uno de los personajes que se llama Jess, porque su mamá no hablaba inglés y cuando la enfermera le preguntó, al no entenderle, solo le dijo “yes”.

“Todos van buscando una mejor vida, persiguiendo un sueño, yo mismo que cuando me fui a vivir a Estados Unidos persiguiendo el sueño deportivo, pues también me tocó. Creo que el perseguir un sueño es lo que está en la mayoría de las personas que deciden migrar por una u otra razón”, explica Arley.

El actor opina que la obra de teatro refleja que no importan tus circunstancias, sino lo que haces con ellas para buscar siempre conectar con las otras personas.

“Creo que a eso venimos a este mundo, a darle una mejor calidad de vida al otro, a medida de lo posible. Hay una frase que siempre he dicho y que de hecho hace mucho que no repito: si está en tus manos darle una mejor calidad de vida a alguien, siempre hay que tomar la decisión de hacerlo”, finaliza.

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