Si de algo se puede estar seguro es que BlackBerry no se rinde. Fundada en 1984, la empresa canadiense BlackBerry Limited –antes llamada Research In Motion Limited (RIM)–, ha declarado que ya no está en venta (se especuló que podrá haber sido adquirida por Facebook, SAP Cisco y hasta Google), anunció que su actual CEO Thorsten Heins dejará su cargo y que el consorcio Fairfax Financial Holdings –que tiene el 10 por ciento de las acciones– se convertirá en el accionista mayoritario. De hecho, BlackBerry recibirá mil millones de dólares de dicha empresa y otros inversores.

La compañía tiene un plan para evitar irse a la bancarrota y esa inyección de capital es la carta más fuerte con la que jugará para lanzarse al mercado y así surgir como un ave fénix.

Para encargarse de la empresa, John Chen entrará en el puesto que dejó Heins. Chen es un ejecutivo originario de Hong Kong, cuya especialidad es sacar a flote compañías que estén al borde de la quiebra.

Barbara Stymiest, presidenta de la junta directiva de BlackBerry, dijo que los cambios anunciados representan “un voto de confianza significativo en BlackBerry y su futuro por parte de este grupo de inversores preeminentes de largo plazo”.

Cederle la mayoría de las acciones a Fairfax Financial fue una decisión crucial. Prem Watsa, CEO de Fairfax, dijo que espera “darle forma al próximo paso de la estrategia y crecimiento” de BlackBerry.

Después de que la firma lanzara sus nuevos dispositivos Q10, Z10 y el Z30, y no se obtuviera el éxito esperado, BlackBerry y sus smartphones ya no forman parte de las cinco empresas que más venden teléfonos inteligentes en el mundo.