Jhonathan Rojas, cantautor mexicano, conocido por su proyecto musical Akil Ammar, encontró en el rap y en la escritura la libertad que buscaba para expresar sus ideas. Desde hace 20 años utiliza la música, en particular el hip hop clásico de los años 90, como una herramienta para expresar lo que sentía y veía a su alrededor.

A pesar de que Akil considera que las generaciones actuales no han volteado a ver este género, pues está más en auge el trap y el reguetón, él continuará con su línea con el fin de atraer la atención de nuevas audiencias a la vez que aborda temas sociales.

“Creo que es un buen momento y producto para que podamos llamar su atención y que también podemos hablar de otras cosas, no todo es fiesta, ‘yo soy el más chingón de la cuadra’, creo que estamos intentando poner ese granito de arena para crear otro tipo de mentalidad en los chavos”, expresa el rapero a Reporte Índigo.

Akil Ammar considera que el hip hop en sus inicios no era una industria como tal, sino una cultura de resistencia que buscaba darle voz a quienes no la tenían, algo que, hasta la fecha, aún se mantiene y que es necesario seguir inculcando.

Así como él encontró en el hip hop su refugio, también ha visto cómo a través del tiempo sus letras han madurado, pues ya no es el mismo de hace 20 años, ahora ya tiene una oportunidad de dejar una huella.

“Creo que estoy en el punto exacto de poder ser un poco más maduro en mis letras, dejar un mensaje más conciso a mi realidad, ya no soy un adolescente, ya no estoy cantando cosas más aspiracionales como lo hubiera hecho a los 20, soy un hombre, tengo casi 43 años. Soy muy afortunado en impactar la vida de los que me escuchan. He recibido mensajes tan inspiradores, es lo que me mantienen aquí escribiendo y haciendo música, salvar vidas, así como el hip hop salvó la mía, esa es mi misión”, comparte.

Akil Ammar busca mostrarse tal cual es

Con esta certeza y madurez en sus letras, Akil llega a Etéreo, su sexto álbum de estudio, el cual es lanzado después de haber estrenado Frenesí en 2016. Un ejercicio de autoconsciencia en donde no tiene miedo de mostrarse como es: con secretos, vicios y errores.

El track que da apertura a este material de 13 canciones se titula “Solito”, el cual viene acompañado de su video oficial, grabado en Tuxpan, Veracruz.

Al inicio, confiesa, fue complicado el lanzamiento del álbum, pues la pandemia pospuso todos sus planes; sin embargo, ahora ya se encuentra preparado y feliz para mostrar este proyecto al cual le imprimieron empeño, ganas y dedicación.

“De los 13 temas del álbum yo diría que ocho ya estaban listos antes de la pandemia. Durante este periodo nacieron tres, pero parte modular han sido los invitados, estoy muy contento, todos sin excepción, pusieron gran parte de su talento para hacer grandes obras”, relata.

“Ellas”, en el que participa El David Aguilar, es un tema que considera “sensible y complicado de tocar” por la situación que viene arrastrando el país de los feminicidios y violencia ejercida hacia las mujeres, pero que para él era necesario hablar.

Al abordar estos temas, Akil Ammar explica que ha recibido comentarios de gente que lo tachan de oportunista; no obstante, afirma que seguirá hablando de lo que considera importante.

“He leído dos o tres comentarios durante toda mi carrera de algunos detractores, digámosle así, que me tachan de oportunista, ‘¿cómo estás hablando de este tema?’. Entonces, ¿cuándo quieren tocar estos temas sensibles, cuando ya no haya vuelta atrás? Realmente tienes que hablar de lo que estás viendo, de lo que afecta a tu barrio, o país, cuando están sucediendo las cosas, no tiene caso de que lo recuerdes 50 años después”, platica.

Voces unidas del rap

Sumando los comentarios negativos y positivos, el rapero considera que desde su trinchera hablará de lo que considera importante, de lo que le afecta, y el álbum Etéreo, precisamente, tiene como columna vertebral todo lo que ha vivido en los últimos años, lo bueno y lo malo, porque todo lo llevó hasta estos momentos.

Además, con esta última producción musical cumple con uno de sus más grandes sueños: poder juntar a raperos y raperas de diferentes generaciones y así demostrar que, fuera del mainstream, hay unión.

“Soy muy fan de los invitados que tuve, Ali aka Mind es un buen colega rapero de Colombia, que me parece bastante talentoso, congruente con lo que escribe y canta. Los Choclok, banda veracruzana que yo conocí hace varios años por su canción ‘Bacha’, iba a sus conciertos, hasta que en algún punto pudimos platicar y nos hicimos amigos”.

Pato Machete es un estandarte del hip hop mexicano, quién no quisiera tener una rolita con él a estas alturas; Danna Salguero, una chica argentina y un talento emergente que, desde mi punto de vista, canta hermoso y le dio un toque divino al tema que hicimos juntos”, explica.

Por último, Akil abunda que el álbum cierra con broche de oro pues junta a seis raperas y raperos que son un estandarte en el género: Alika, Achepé, T-Killa, Ximbo, Rabia Rivera, Bocafloja, quienes cantan el tema “¿Quién nos va a parar?”.

Todo el álbum, de inicio a fin, refleja quién es, con letras más profundas y hablando de temas sociales. Además, junto a la música ha resultado ser un camino de mucho aprendizaje.

“Mis primeros cinco álbumes habían salido de manera independiente, esta vez estoy aprendiendo muchas cosas que antes creía saber y que ahora entiendo pude haberlo hecho de otra forma. La música y el hip hop me han dejado todo lo que tengo, mi vida, salud, la capacidad de mantenerme, pagar las cuentas, mantener a mi familia. Tengo techo, comida, incluso, más de lo necesario, y la fortuna de impactar en los que me escuchan; seguiré haciendo música, supongo hasta que mi salud y la vida me lo permitan”, declara Akil Ammar.

“La música siempre ha sido la mejor forma de desahogarme, de expresar lo que siento, de construir mi herramienta para salir del barrio, fue la forma en que pude empoderarme, yo tengo un montón de cosas que decir y ahí va”
Akil AmmarCantautor

Reconectar con la música

Una de las canciones que compuso durante la pandemia y con la cual se identifica es “El niño de la obra”. “De repente tuve un bajón emocional y escribí ‘El niño de la obra’, un tema triste, un poco depresivo, de esas veces que no quieres saber de nada, ni de nadie. Siento que mi música es una montaña rusa, a veces, estoy contento, otras triste, y no soy el único, todos somos así, humanos”, expresa.

Lo mismo expresó en “Diablo”, sencillo que, considera, le costó trabajo realizar, pero es sincero, y sin tapujos. “Muchas veces, como artistas, queremos siempre dar la mejor cara, pero todos tenemos vicios, errores, secretos, por qué no hablar de ellos. La gente debe saber que también somos iguales, imperfectos y, a veces, está mal querer dar la imagen pulcra, intachable, que nadie tiene”, opina.

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