Lejos de la tradición familiar dedicada a la medicina, Erick Iglesias Rodríguez, mejor conocido como Cimafunk, decidió, en 2017, emprender un camino hacia la música de manera autodidacta, guiado sólo por el gusto y el placer que le provocaban los ritmos afrocaribeños.

Desde entonces, el cantante muestra su postura, tal y como lo revela su nombre. En entrevista con Reporte Índigo, el artista comenta que Cimafunk hace referencia a su herencia como cimarrón, cubanos de ascendencia africana que resistieron y escaparon de la esclavitud, así como a la esencia de su música que pretende subvertir los sonidos convencionales innovando con los ritmos.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Cimafunk (@cimafunk)

“Con mi música muestro mi tradición desde África, sobre quién soy, de dónde vengo. Hacer conciencia con mi identidad, de ritmos, actitud, vestimenta y los valores que defiendo como la libertad”, explica.


Cimafunk

cantante

Sin embargo, su camino no fue fácil. El cantante comparte que antes de sacar su primer álbum debut, Terapia, en 2017, residió en La Habana, lugar en el que, expresa, es muy caro vivir, por lo que tuvo que hacer más cosas para subsistir. Literal, tocó varias puertas, hasta que lo empezaron a llamar para componer coros, grabar canciones y ganar la suficiente experiencia a lado de una banda de covers.

Posteriormente, viajó en crucero y ahí fue cuando decidió iniciar formalmente su carrera musical.

“Hice el disco en mi casa, con lo más básico de producción musical. Al final siempre es complicado, pero nunca viví eso con dolor, al contrario, fue súper mágico, lo disfruté, fue emocionante cuando descubrí que podía hacer música, que podía hacer una canción yo solo. Si la música está rica vas a tener un público, porque hay público para todo, igual que en Colombia, hay un legado musical que la gente tiene incorporado”, relata.

El camino ha valido bien la pena, pues ahora tiene casi 200 mil escuchas en Spotify y un público que lo ha seguido hasta este momento con su nuevo álbum, El alimento, el cual platica fue complicado de realizar, pues la pandemia cambió mucho la dinámica de componer y llevar la música a otras latitudes.

“Crear un disco en plena pandemia fue un proceso súper intenso. Ahora que ya está listo espero que las cosas empiecen a funcionar y volver a la normalidad.  Para mi carrera es muy importante llegar al público latinoamericano. Creo que van a conectar con el sonido, con el hablar cubano, que también es la forma de hablar del latino. Espero que El alimento sea el camino para lograrlo”.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Cimafunk (@cimafunk)

Cimafunk agrega que este álbum marcará un parteaguas, tanto para su lírica como para su forma de hacer música. Además, cada vez más gente podrá compartir su gusto musical que transita desde el afrobeat, al soul clásico, hip hop, el dancehall y, por supuesto, por los estilos de la música tradicional cubana.

El Alimento marca un antes y un después en cuanto a mi sonoridad y a todo el concepto de Cimafunk. Es un experimento; uno muy orgánico. Mi hermano Jack Splash y yo dejamos que la música fuera hacia donde quería ir, y nosotros la seguimos. Las colaboraciones en el álbum surgieron de forma natural a través de la amistad, la admiración y la sinergia real”, manifiesta.

El Alimento incluye las colaboraciones con las estrellas del hip hop estadounidense Lupe Fiasco y CeeLo Green; el cantante de dancehall jamaicano Stylo G y el grupo de hip hop afrocolombiano ChocQuibTown; así como con los músicos cubanos Chucho Valdés y el rapero afrocubano El Micha

El cantante espera pronto compartir los sencillos que componen a El alimento, y que la gente los pueda escuchar en vivo, pues ahí está la esencia y vibra de su música. Así como seguir llevando una bandera de libertad musical, de orgullo a sus raíces y seguir creciendo, compartir y gozar de la vida.

En conexión

TW: @CimafunkOficial

IG: CIMAFUNK

También puedes leer: Sonido Gallo Negro arma la rumba después de mas de un año con el sencillo Planet Claire