La denuncia penal presentada en contra del juez federal Luis Armando Jerezano, por parte del casinero Arturo Cardona Calderón, empieza a salpicar a más personajes.

El Notario Público 35, Ricardo Efraín Vargas Güemes, sostiene que el empresario acudió  voluntariamente a su oficina para  protocolizar  el acta de asamblea donde transmitía sus acciones.

El fedatario, a través de su abogado Samuel Rubio, afirma que no existió en esta operación que él certificó, ninguna presión para que Cardona Calderón firmara el documento.

Pero no deja de resultar extraña la versión de Vargas Güemes considerando que el notario nunca se habría presentado ante el casinero durante las cinco horas que éste estuvo en su oficina de Gonzalitos.

Tampoco parece que el notario vio sospechoso que Cardona acudiera personalmente a su oficina, cuando para realizar ese trámite sólo necesita mandar un delegado.

En los círculos notariales se comenta que no es la primera vez  que Vargas Güemes está en una situación similar.

INEPTITUD pega a estadio

La empresa Femsa ya trae en la mira a varios políticos por la suspensión de la construcción del estadio de los Rayados de Monterrey en La Pastora.

La primera que aparece como responsable de esta pifia es la ex alcaldesa de Guadalupe y próxima senadora del PRI, Ivonne Álvarez.

A la priista no le importó brincarse las trancas para entregar los permisos de construcción del estadio en fast track, sin importarle cumplir con la ley.

En la misma situación se encuentra Fernando Gutiérrez, secretario de Desarrollo Sustentable, a quien el gobernador le encargó sacar adelante el proyecto ahora suspendido.

El ex diputado Héctor Morales, quien fuera presidente de la Comisión de Desarrollo Urbano del Congreso, también le debe una explicación a Femsa.

El actual secretario de Trabajo del Estado organizó en el 2010 su propia consulta pública en la plaza principal de Guadalupe para avalar el proyecto.

El sondeo, por lo visto hoy sin ninguna validez legal, terminó siendo un circo por el cual hoy Femsa paga las consecuencias debido a la ineptitud.

UN CHIVO EXPIATORIO PARA EL CASO CECyTENL

La renuncia de Luis Eugenio Todd de la dirección del CECyTENL parece que no salvará de la guillotina a una de sus incondicionales.

Lorena González Mendoza,  directora administrativa de este organismo, pinta para convertirse en el chivo expiatorio que pague por las anomalías atribuibles  a Todd.

Finalmente González Mendoza se especializó en hacer “malabares” presupuestales para cubrir las operaciones  de CECyTENL.

La auditoría que realiza la Unidad Anticorrupción de la Contraloría del Estado tendría en la mirilla a la funcionaria, como una especie de sacrificio político.

En el organismo se quedaron también otros incondicionales de Todd, como son el director Académico Ismael Vidales Delgado y el titular de Vinculación -amigo del doctor- Roberto de Jesús Méndez Cáceres.

Este triunvirato sería el responsable de tapar las serias irregularidades en las cuentas del Colegio, que tan sólo en los últimos cinco años sumaron cerca de 40 millones de pesos.