Risas provocó en el presidente López Obrador cuando le cuestionaron, al inicio de esta semana, si tenía a su “preferida para sucederlo”. Sonriente miró a los integrantes del Gabinete, entre ellos, Rocío Nahle, secretaria de Energía, una de las mencionadas. El canciller Marcelo Ebrard ya no escuchó su respuesta en ese momento porque se retiró del Salón Tesorería después de su participación en el informe “El Pulso de la Salud”. Sin embargo, apenas ayer, el titular de la SRE confirmó que sí buscará la candidatura presidencial y que solo lo hará con Morena, justo el día en que se confirmó la apertura de la frontera norte. ¿Y Nahle? El mismo día tuvo que salir a “apagar fuegos” por el enfrentamiento en Dos Bocas y, de momento, sigue rehuyendo sobre su interés para la sucesión.

Clases de ciudadanía

La titular de la Unidad de Apoyo al Sistema de Justicia (UASJ) de Segob, Paulina Téllez, anda regañando en Twitter a los ciudadanos que preguntan por las liberaciones, ahora que todo el mundo está preguntando por amnistía. Ella dijo en sus redes sociales que son 7 mil 300 liberaciones efectuadas por tres mecanismos. Llamó también a no preguntar por transparencia porque “no preguntan bien”. Pues alguien sí le preguntó y resulta que de estas liberaciones solo 47 fueron por amnistía y el resto se refería a “las liberaciones que sean (sic) otorgado en el marco de la ‘Guía de Preliberaciones por COVID-19’ realizada por esta Unidad de Apoyo al Sistema de Justicia y de la atención a casos a través del área de Mesas de Justicia”. La verdad es que resultó mejor preguntar por transparencia porque ahí se nota que el resultado está relacionado con que el Estado tampoco cuenta con la infraestructura para atender el hacinamiento y la pandemia, y no todo está enmarcado en el decreto de amnistía.

Se reorganiza

El exdiputado local y ahora secretario de trabajo de la ciudad, José Luis Rodríguez Díaz de León, asistió a una reunión de diputados de Morena del segundo Congreso acompañando a la vicecoordinadora de la bancada, Guadalupe Morales Rubio. La que no lo tomó nada bien, fue la coordinadora Martha Ávila, pues pensaba que después de que el Tribunal Electoral local le quitara la diputación a Rodríguez Díaz de León, este iba a dejar de operar en el Legislativo. No obstante, parece que solo se reorganizó y ya dio a entender que Morales Rubio será su brazo en el Congreso mientras él coloca a su gente en la dependencia que encabeza.