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Opinión

Nos hacen ver que quienes también han guardado silencio sobre las controversias para legislar la paridad en el Congreso de Nuevo León han sido el dirigente estatal del PAN, Mauro Guerra, y la recién nombrada secretaria general del PRI en la entidad, Claudia Escamilla Espinosa. Simplemente no se han pronunciado sobre el tema, y por su posición dentro de su partido, son silencios que se notan más que otros.

Llama mucho la atención que los diputados y diputadas federales de Acción Nacional hayan apoyado la paridad total en las reformas en la Constitución federal, pero los legisladores locales azules se resisten a homologar la ley de Nuevo León con la federal y, justo en ese contexto, resulta inexplicable que Mauro Guerra guarde silencio.

Pero aún menos se comprende que la secretaria general tricolor, Claudia Escamilla, ni siquiera haga una rueda de prensa o emita una postura oficial sobre la paridad total, a pesar de que fue beneficiaria de las políticas paritarias en la fórmula por la dirigencia estatal.

Aunque tenga poco tiempo en su cargo ya hay colectivos que tienen muchas dudas sobre si Escamilla va a apoyar realmente a las mujeres de su partido en Nuevo León. Un primer signo positivo sería que saliera a apoyar la paridad total, o que al menos dé una postura.

Marcha atrás en reactivación

El optimismo mostrado hace no tantos días por el gobierno de Nuevo León poco a poco se va desvaneciendo a golpes de realidad.

Tanto el gobernador, Jaime Rodríguez Calderón, como el secretario de Salud, Manuel de la O, ya hasta hacían cuentas de para cuándo podría iniciarse la reapertura de nuevas actividades económicas.

Sin embargo, en la entidad, día con día se siguen superando los registros de nuevos contagios por COVID-19, lo que no solamente retrasaría la reactivación de algunos sectores, sino que inclusive abre la posibilidad de volver a endurecer algunas medidas sanitarias.

Además, en el Semáforo Epidemiológico, donde se evalúan indicadores como el promedio de muertes o el porcentaje de ocupación hospitalaria, tampoco han mejorado los pronósticos.

Otro signo de la marcha atrás que se contempla es el anuncio del titular de Salud de que, para el próximo ciclo escolar que inicia en agosto, el estado contempla que tenga que arrancar mediante la modalidad de clases a distancia, por el riesgo que representa la situación sanitaria para los alumnos.


* Esta opinión no refleja la del periódico
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