Ahora que se evidenció que el actual secretario de Medio Ambiente, Alfonso Martínez, no logró evitar que se utilice gasolina de mala calidad en la entidad, queda muy cuestionada su autoridad para el cargo y, sin duda, todo lo que pudiera criticar sobre la contaminación que generan los automóviles ahora queda sin sustento.

Martínez trabajó como subsecretario de Medio Ambiente en la Secretaría de Desarrollo Sustentable del gobierno de Jaime Rodríguez Calderón y, en su momento, debió exigir cambios en la norma ambiental por la calidad del combustible que se comercializa en Nuevo León al gobierno federal. Pero no fue así.

Incluso hay voces que cuestionan si Martínez no tendría que dejar el actual cargo por valor civil tras esta dudosa actuación.

Nos dicen que un grupo de ambientalistas acudió con la activista ambiental Ximena Peredo Rodríguez, quien ahora es la nueva titular Secretaría de Participación Ciudadana, para pedirle un análisis del perfil de Martínez.

Peredo Rodríguez, ahora que sabe que Martínez es uno de los principales responsables de que se tenga un combustible de mala calidad en el estado, al menos debería aceptar la petición de una consulta ciudadana. Veremos si a Ximena no se le olvida su activismo en pro del medio ambiente.

Posible conflicto de interés en Conarte

La consejera vocal de la disciplina de Cine y Video ante Conarte, Lesslye Yin Ramos, fue quien promovió el establecimiento de un código de conducta.

Irónicamente, la ética de la consejera ahora está comprometida por su relación de parentesco con Carlos García Campillo, su esposo, quien es el coordinador de Programación y Acervo de Cineteca Nuevo León de Conarte.

El lazo familiar, en determinado momento, podría condicionar el juicio de Lesslye si se detecta alguna irregularidad o falta por parte de la Cineteca, lo que hace cuestionarse si ella fue la más indicada para promover un código de conducta.

Nos comentan desde el gremio artístico que García Campillo tendría que excusarse de su cargo por ser esposo de Lesslye (y no al revés), y señalan que la consejera no puede ser la principal promotora de este código, cuando su pareja forma parte de Conarte.

Y no hay que olvidar, además, que este código violenta el artículo 6 de la Constitución mexicana, que señala que la manifestación de ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, entre otras cosas.