En el proceso electoral en curso en Nuevo León ha sido más común la salida de militantes de partidos tradicionales rumbo a Morena que la salida de militantes de este partido, pero hay excepciones y arrepentidos.

Ayer se hizo pública la renuncia de Brenda Velázquez, expanista, a la candidatura a una diputación local por el Distrito Electoral 11 por la coalición “Juntos Haremos Historia en Nuevo León”. Los motivos de su renuncia fueron que no ha recibido el suficiente respaldo de los partidos que conforman esta alianza y era evidente que en esas condiciones Brenda no iba a poder competir en un área dominada históricamente por el PAN y controlada actualmente por el Grupo San Nicolás.

Nos dicen que el caso de Brenda no sería un hecho aislado, y que en otros distritos o incluso alcaldías, Morena y sus aliados cumplieron el trámite pero no se han interesado realmente en operar para ser competitivos. Y si a eso se suma el jaloneo interno…

Diferencias por cambio de imagen

Existe un intenso debate en el interior de war room de la candidata Clara Luz Flores Carrales respecto a un posible ajuste en la imagen para el resto de la campaña.

Mientras algunos de sus colaboradores se posicionan a favor de que predomine el color guinda de Morena, otros sugieren mantener el estilo actual, que es utilizar los colores de todos los partidos de la coalición.

La candidata tuvo ayer una reunión en la Ciudad de México, en donde, entre otros temas, se sugirió adoptar en su totalidad los colores del partido guinda.

Y aquí, algunos de los asesores de la candidata han desaconsejado utilizar únicamente este tono, mientras que del otro lado han insistido en que la imagen de Morena es la que debe prevalecer. Lo cierto es que ambas partes tienen sus argumentos válidos.

Por una parte aseguran que Clara Luz puede aprovechar la fuerza y popularidad del presidente López Obrador y el arrastre de Morena en otras entidades para apuntalar su campaña, pero por la otra se habla del supuesto rechazo que genera en Nuevo León, por lo que no recomiendan relacionar únicamente a la candidata con este partido.

Otro de los argumentos que se han puesto sobre la mesa es que en la entidad hay alrededor de un millón de beneficiarios de los programas sociales del presidente de la República, lo que tampoco deja de ser un factor que pudiera jugar a favor.

Veremos al final cuál es la postura que se termina imponiendo, si se mantiene una imagen ligada a todos los partidos de la coalición, o bien, se apuesta todo a Morena.