¡Tu navegador no soporta JavaScript!
Opinión

Vientos de cambio en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tras 25 años como abogado General de la UANL, Jaime Javier Gutiérrez Argüelles dejará su cargo tras solicitar su jubilación.

Gutiérrez Argüelles ha visto pasar a cinco rectores desde que asumió como abogado General: Reyes Tamez Guerra, Luis Galán Wong, José Antonio González Treviño, Jesús Ancer Rodríguez y Rogelio Garza Rivera; todos y cada uno de ellos lo ratificaron en el cargo, pero finalmente es con Garza Rivera con quien se gesta su salida.

El rector apuesta por un perfil más joven como nuevo abogado General. Se trata de Mario Emilio Gutiérrez Caballero, quien se desempeñó de febrero de 2015 hasta noviembre de 2018 como director General de la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer).

Este relevo también tiene una lectura política.

Gutiérrez fue secretario particular de Natividad González Parás durante su gestión como gobernador de Nuevo León.

También se desempeño como Jefe de la Unidad de Mejora Regulatoria Estatal y fue diputado local por el PRI.

Es parte del círculo cercano del exsecretario de Economía federal Ildefonso Guajardo Villarreal, quien durante su paso por la dependencia lo nombró a inicio del sexenio de Enrique Peña Nieto como director General de Vinculación Política de la Secretaría, de donde saldría para llegar a Cofemer.

El nombramiento de un excolaborador cercano al exsecretario de Economía es un guiño de Rogelio Garza, justo a dos años de la renovación de la gubernatura, en donde Ildefonso Guajardo ya ha levantado la mano por parte del PRI.

El influyente estratega de ‘El Bronco’

Miguel Ángel Dávila Treviño, quien fuera el estratega digital del gobernador Jaime Rodríguez Calderón, y que ocupaba la Dirección de Planeación y Análisis, perteneciente a la Secretaría General de Gobierno, no ha querido firmar su separación del puesto.

Además, nos comentan que no ha regresado los vales de gasolina, y tampoco una camioneta blindada, junto con sus escoltas asignados, a pesar de que formalmente lleva un mes de que salió de la estructura de Gobierno y en todo este tiempo no ha ido a trabajar.

Pese a que Dávila Treviño fue liquidado, está faltando a las leyes y reglamentos usando activos del Gobierno sin ser funcionario, y aún es tan influyente que acomodó a su esposa, Abril González, en la Secretaría General.

En el gobierno de Jaime Rodríguez Calderón todos hacen lo que quieren con el mando de activos, uso de recursos públicos y hasta el aumento injustificado en salarios, tal como sucedió con su suegra, María Teresa Martínez Galván.

Mientras más avanza el sexenio del gobierno de Jaime Rodríguez salen a relucir las deficiencias de su equipo de trabajo y, por supuesto, su aprobación sigue en picada.


* Esta opinión no refleja la del periódico
Comentarios