El presidente de la Comisión Anticorrupción, el diputado del PAN, Luis Susarrey Flores, amagó con “bajar” a algunos aspirantes del Comité de Acompañamiento del Sistema Estatal Anticorrupción, lo que ocasionó malestar en otras bancadas e inclusive de su propio partido.

Nos cuentan que Susarrey Flores no tuvo la atención política de platicar su intención con los coordinadores de las otras bancadas, pero sí la tuvo con las organizaciones civiles, es decir, les pidió permiso, pero con sus compañeros no tuvo comunicación.

Los regaños para el diputado panista llegaron hasta los gritos y los reclamos fueron fuertes. Esto, dicen, pudiera costarle que en el próximo periodo pierda la presidencia de la Comisión Anticorrupción, pues su comportamiento no fue el apropiado.

Actualmente hay 11 aspirantes que buscan estar en el Comité de Acompañamiento. Y este asunto se quedará parado hasta el otro año por una suspensión provisional de un juicio de amparo promovido por un ciudadano.

Lo que se reclama es que un ciudadano pueda participar sin que sea postulado por una organización civil.

Taxistas en incertidumbre

Alrededor de 30 por ciento del padrón de taxis en Nuevo León podría quedarse en el limbo pues el Instituto de Movilidad, a cargo de Hernán Villarreal, no recibió su pago para la renovación de la concesión.

Ayer estuvieron los taxistas intentando realizar su pago, pero el personal del Instituto no lo recibió. Incluso les informaron que esto sería hasta el mes de enero.

La preocupación es mucha porque el primer día del próximo año no tendrán este permiso y podría convertirse en el pretexto para emprender una “cacería” para retirarlos de la circulación.

Y la otra es porque desde 2022 aumentará el costo de la concesión y como el gobierno de Samuel García pretende aumentar la recaudación, muy probablemente tendrán que pagar más los taxistas.

Nos dicen que hoy se hablará fuerte del tema en la Junta de Gobierno del Instituto de Movilidad, y hasta los taxistas podrían ir a protestar.