Las bases para el arrendamiento de 800 camiones por parte del Instituto de Movilidad, a cargo de Hernán Villarreal, presentan severas inconsistencias, nos dicen. 

Según el documento, el 6 de diciembre se llevará a
cabo la apertura técnica y el 9 de diciembre la propuesta económica. Pero, en el punto 17 de las bases de la presentación y apertura de proposiciones se señala que los participantes presentarán la propuesta en dos sobres cerrados. 

Esto ya ha generado alguna confusión entre los participantes. 

Además, no hay que pasar por alto a las empresas que quieren participar pero que se encuentran inhabilitadas como proveedores o participantes de licitaciones, por resolución de la autoridad competente. Aún así no se les ha restringido. 

Unas 14 empresas buscan las 800 unidades vía arrendamiento, entre ellas están algunas compañías de autotransporte que, de entrada, deberán ser descalificadas, porque entre los requisitos se pide copia simple del acta constitutiva, que contenga objeto social relacionado con la licitación, es decir, financiera. 

Nos aseguran que varias empresas han tenido problemas en otros estados, e incluso habría al menos una sancionada por la Secretaría de la Función Pública, por lo que tendrían que negarles la participación. 

El nuevo ‘pulido’ de Ayd 

 En Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey comenzaron a relucir algunas prácticas, que, nos aseguran, pensaban que ya habían quedado en el pasado. 

Nos refieren específicamente el actuar de Rafael González Chío, quien es el nuevo director adjunto de esta empresa. Nos aseguran que el funcionario se apoderó de áreas clave, como las gerencias de planeación estratégica, proyectos estratégicos y comunicación y cultura del agua. 

Con él, llegaron varias personas a quienes se les compraron teléfonos iPhone, además de iPads de última generación, con un costo superior a los 400 mil pesos en total. Y, además de esto, pretende asignar de manera directa 15 millones de pesos para lanzar un canal con el pretexto de posicionar a Agua y Drenaje en redes. 

Pero lo más lamentable es que González Chío se ostenta como asistente muy cercano de la senadora del PRI, Beatriz Paredes Rangel. 

González Chío, nos hacen ver, actúa como el exdirector de operaciones, Juan Carlos Pulido, quien por cierto fue acusado por el gobernador Samuel García de actos de corrupción.