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Opinión

El despido de Miguel Ángel Dávila Treviño, quien era el estratega en redes sociales de “El Bronco”, también tuvo un daño colateral con el cese de su amigo y socio Javier Enrique Gómez Vázquez, quien fue despedido de la Subsecretaría de Tecnologías, que depende de la Secretaría de Administración.

Gómez Vázquez, de la mano con Dávila Treviño, fue de igual forma un personaje relevante en la campaña a la gubernatura de Jaime Rodríguez Calderón en 2015, pues ambos tenían bajo su responsabilidad la estrategia digital.

Mientras que el publicista Guillermo Rentería y Diana Adame Castillo eran parte del núcleo de la comunicación del proceso electoral.

Gómez Vázquez y Dávila Treviño crearon, en sociedad, una empresa para el manejo de redes sociales a políticos y candidatos, justo cuando llegaron al Gobierno, y desde ahí comenzaron a manejar las plataformas digitales, entre otros, del hoy senador emecista Samuel García, uno de los principales críticos de “El Bronco” y quien busca la gubernatura en 2021.

El trabajo que hace para García habría sido una de las principales diferencias que tuvo “El Bronco” con Dávila Treviño, y que terminaría con su despido y el de su socio. Y es que, a juicio del mandatario, los dos excolaboradores estaban priorizando la estrategia de Samuel y no la del gobernador.

Quien hasta el momento se ha salvado de un despido es Diana Adame, quien tiene la dirección de Comunicación Social, a pesar de no tener una buena relación con los reporteros que cubren la fuente, nos comentan.

Treviño cierra las puertas a los ciudadanos

Una protesta de vecinos de las colonias Los Sauces y Lázaro Garza Ayala llegó hasta las puertas del cabildo de San Pedro, municipio gobernado por Miguel Treviño.

La razón de la manifestación está relacionada con un conflicto existente de un terreno cedido a la Secretaría de Educación, en donde se tiene proyectada la construcción de un CETIS, aunque los colonos demandan que se someta a consulta para construir, en su lugar, un parque público.

Los inconformes exigían hablar con el alcalde Treviño, quien no los atendió por encontrarse en sesión de cabildo.

Algunos de los ciudadanos sampetrinos denunciaron que el alcalde se negó a que los inconformes pudieran entrar a la sesión. En su cuenta de Twitter, el ayuntamiento de San Pedro aclaró que la Sala de Cabildo se encontraba a su máxima capacidad con ciudadanos del municipio.

Sin embargo, la denuncia no quedó ahí, pues los manifestantes expresaron que los alumnos y maestros del CETIS sí pudieron acceder, y el resto de quienes llenaron el espacio eran empleados municipales.


* Esta opinión no refleja la del periódico
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