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Opinión

A pesar de la confianza que quiso transmitir el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, sobre la certidumbre del financiamiento de los proyectos de infraestructura con los que el Gobierno federal se comprometió a apoyar a la entidad, lo cierto es que las renuncias tanto de Carlos Urzúa a la Secretaría de Hacienda como la de Waldo Fernández al gabinete estatal sí podrían trastocar los planes de “El Bronco”.

El mandatario recalcó que las partidas para los trabajos del Metro y la primera etapa de la Presa Libertad ya están disponibles, y que sólo queda pendiente el presupuesto para la ampliación de los penales de Apodaca y Cadereyta.

Estos “detalles” de los que habla “El Bronco” ya tendrán que ser tratados con el nuevo titular de Hacienda, Arturo Herrera, quien con todo lo que se avecina en materia hacendaria, seguramente no tendrá entre sus prioridades los proyectos del gobierno de Nuevo León.

Además, aunque minimice la salida de Waldo, lo cierto es que el excoordinador Ejecutivo del Estado era, por mucho, el mejor cabildero para el gobierno “independiente”, y gran parte del éxito de las negociaciones con el gobierno federal fue por las gestiones del exdiputado federal.

Rebelión sindical en puerta

Distintos líderes sindicales de Nuevo León unirán fuerzas el día de hoy para plantear sus exigencias al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, en específico pedirán a la Federación que regrese 35 mil millones de pesos de excedentes de cuotas obrero patronales.

Los representantes se reunirán en un hotel de Monterrey; se espera la presencia de Jesús González Cárdenas, secretario General de la Federación Nacional de Sindicatos Independientes; Félix Coronado Hernández, secretario General de la CROC Nuevo León; Ismael Flores Cantú, secretario General de la CTM Nuevo León; Leonel Vázquez Aguilar, representante del SNTMMSSRM y Genaro Leal Cavazos, secretario de la Federación de Trabajadores de Sindicatos Autónomos (FTSA).

Lo que reclaman es que en los últimos cinco años, Nuevo León ha tenido excedentes en la recaudación, dinero que no se ha visto aplicado en temas de infraestructura hospitalaria en beneficio de los trabajadores.

Dicen que en los últimos 10 años, en la entidad se ha incrementado el número de trabajadores inscritos al IMSS, pasando de un millón a un millón 600 mil, lo que pone en alerta la falta de atención.

Aunque no está confirmado, podrían acordar también un reclamo más al gobierno de Jaime Rodríguez Calderón en el tema particular de defender los intereses de los taxis convencionales que están agremiados a sus centrales obreras.


* Esta opinión no refleja la del periódico
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