Al gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, se le vio satisfecho tras el primer fin de semana de la Consulta Popular sobre el Pacto Fiscal, el ejercicio de democracia directa que ha promovido intensamente el mandatario y que podría llevar a la salida del estado del Sistema Nacional de Coordinación Fiscal. 

“Estoy muy contento y emocionado de ver cómo la gente ha respondido, de ver casillas con filas. No es fácil, luego pensamos que se puede comparar un ejercicio de consulta ciudadana con una elección constitucional y son momentos muy diferentes”, declaró el mandatario a los medios. 

La presidenta del Consejo Estatal de Participación Ciudadana, María del Rocío Delgado Gil, aseguró, por su parte, que en este primer fin de semana de la Consulta —aún quedan otros tres por delante para continuar con su desarrollo—, participaron más
de 130 mil habitantes de Jalisco que expresaron su opinión en las urnas instaladas, y hasta habló de casillas “abarrotadas”: 

Según los números que se presentaron, en total se obtuvieron 131 mil 611 opiniones; de las cuales, 116 mil 339 fueron de personas adultas; y el resto —15 mil 272— de niñas, niños y adolescentes, por lo que solo las primeras cuentan para que la Consulta pueda tener efecto vinculante; de hecho, se requiere la participación de al menos 2.5 millones de electores para que el resultado sea vinculante. 

En Morena ¿Quieren reflectores?  

Sin embargo, no todo fue miel sobre hojuelas. La diputada federal de Morena, Cecilia Márquez Alkadef Cortés, acusó que el Gobierno de Jalisco implementó una operación de acarreo masivo, presionando a sus empleados —principalmente los de carácter temporal— para que asistieran a la consulta, y para llevar consigo diez contactos. 

Dijo, además, que contaba con testimonios que confirman  la operación, y otras pruebas, como audios, que no ventila por la afectación que podría ocasionarles a los servidores públicos; es decir, de momento todo se queda en los dichos de la legisladora, en lo que parece más bien un intento de jalar reflectores aprovechando la publicidad de la consulta. 

Además, lo que seguramente omiten los militantes del partido guinda en Jalisco es que en la llamada Consulta para enjuiciar a los expresidentes, Morena hizo una campaña muy activa en Jalisco, sí, pero tampoco perdieron la oportunidad para presionar, de una u otra forma, a sus bases e, incluso, a beneficiarios de redes sociales para que acudieran a participar. Y ni así levantaron.