Quien ya piensa en su futuro después del 6 de junio es Jaime Bonilla, próximo exgobernador de Baja California, luego de que su intento para ampliar su mandato no prosperó. Nos cuentan que don Jaime ya se encuentra analizando sus opciones y la que más le atrae es un posible regreso al Senado de la República, donde pidió licencia en diciembre de 2018 para asumir como “superdelegado” de AMLO y posteriormente candidato. A ver si no recurre a otro “Bonillazo” para retomar el escaño que dejó encargado con Gerardo Novelo. Por cierto, ¿ya le habrá avisado a su paisano que ni se ponga cómodo para la LXV Legislatura?

Democracia en números rojos

La aritmética electoral, si no se equivoca, no pronostica un futuro promisorio para los partidos políticos nacionales que recién obtuvieron su registro y que tendrán su primera participación en la boleta el próximo 6 de junio. A los nuevos jugadores como Redes Sociales Progresistas, Fuerza Por México y Encuentro Solidario les viene un panorama muy cuesta arriba, y no se diga de otros partidos no tan nuevos pero si con viejas (y malas) prácticas como el PT, el PRD o el Partido Verde que, según los sondeos de intención de voto, están en el margen para perder el registro tras los próximos comicios. Aunque eso sí, el dinero erogado para las prerrogativas de estos partidos ya ni cómo recuperarlo, pero todo sea en pro de la democracia.

Vientos de extraordinario

A pesar de las prisas que le quiere meter la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, liderada por Ignacio Mier, la aprobación de la ley para regular el outsourcing y la reforma a la Ley de Hidrocarburos podría no quedar lista antes del fin del periodo ordinario legislativo. Los pronósticos de la Jucopo en San Lázaro son que ambos dictámenes se voten en el pleno la próxima semana, aunque tampoco se da por un hecho. De ahí tendría que pasar aún por el Senado, para intentar sacarla antes del 30 de abril. ¿Se viene un extraordinario en plenas campañas?