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¡Pobres diputados!

La participación ciudadana no es como la pintan, por lo menos en NL.  

Digo esto, pues a mediados de la semana pasada me invitaron al Congreso del Estado a presenciar una reunión de una de las comisiones en donde se aprobaría el dictamen para iniciar la discusión en el Pleno sobre la Ley de Participación Ciudadana. 

El evento estaba marcado a las 12:00 del mediodía, sin embargo, eran ya las 12:30 y no se podía iniciar por falta de quórum por parte de los legisladores. 

La participación ciudadana no es como la pintan, por lo menos en NL.  

Digo esto, pues a mediados de la semana pasada me invitaron al Congreso del Estado a presenciar una reunión de una de las comisiones en donde se aprobaría el dictamen para iniciar la discusión en el Pleno sobre la Ley de Participación Ciudadana. 

El evento estaba marcado a las 12:00 del mediodía, sin embargo, eran ya las 12:30 y no se podía iniciar por falta de quórum por parte de los legisladores. 

Finalmente se completó el número necesario para iniciar, pero tristemente vimos la segunda parte del show y la vergüenza. 

El Diputado presidente inició la sesión y pidió cambiar el orden del día para poder leer y someter a votación una minuta que contenía la reforma constitucional para introducir varios temas ligados a la participación ciudadana.

Los ahí presentes quisieron mostrar su capacidad de oratoria, y sobre todo, dejar plasmado su apoyo o no a dicha iniciativa.

Pero en realidad lo que mostraron no sólo fue su incapacidad y falta de preparación.

Sino que además no respetan ni los más mínimos procedimientos para que se cumplan los tiempos y las formas del proceso legislativo.

Por ejemplo, diputados del PRI mencionaron que no se les había circulado el documento con la anticipación requerida por reglamento, y que entonces no podían votar lo que no conocían o no habían leído. 

Nos guste o no tienen razón. 

Dos, legisladores del PAN expresaron que la iniciativa se había quedado corta, porque no incluía la revocación de mandato.

Y que además estaba muy limitada, pero que eso era mejor que nada. 

Aquí creo que es real que la política es el arte de lo posible. 

Luego, cuando el diputado presidente, Luis David Ortiz, fue cuestionado por no haber circulado la iniciativa antes, éste respondió de la manera más burda :  “Ya se ha platicado y visto con el gobernador”. 

¡Ups!… Ni las formas guardó este legislador.

La propuesta también  cuenta con limitaciones técnicas, al olvidar los diputados que ya existe un cambio Constitucional federal, en donde se incluye la figura de la Consulta Popular, y lo mínimo que podrían hacer, es homologar nuestra Constitución Política estatal, en lugar de hacer parches sobre remiendo.

Así las cosas, término la reunión sin darse la aprobación de dicha iniciativa que está por cumplir 10 años en discusión y dos guardándose como una simple esperanza para la sociedad civil.

Mientras esto pasa, en nuestro Congreso a nivel federal se ve lo que era conocido por muchos y permanecía en la congeladora: la ilegalidad de la instalación de casinos en Monterrey y otros municipios del área metropolitana. 

No cabe duda que la sociedad pierde en unas y gana en otras, pues la alcaldesa Margarita Arellanes tuvo que apretar al no haber salido bien librada del tema de casinos en el programa: Alcalde ¿Cómo Vamos?

Empate técnico, en una ganó y en otra perdió.

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