La Comisión Reguladora de Energía (CRE) anunció cambios en su esquema de actualización de permisos en materia energética, lo que, en teoría, podría simplificar los trámites que se llevan ante el regulador y hacerlos más expeditos. Precisamente la complejidad y la falta de claridad en la CRE respecto a las solicitudes de los participantes en el sector han sido una de las quejas más constantes.

Con el reciente decreto que devuelve algunas facultades en materia de actualización de permisos a los jefes de Unidades Administrativas, quienes ahora tendrán en sus manos la decisión en cuanto a ciertos supuestos de autorizaciones, aunque algunos otros seguirán siendo facultad exclusiva del órgano de Gobierno de la CRE.

Los rubros destacados en materia de actualización de permisos que podrían resolver los jefes de Unidades Administrativas están relacionados con el cambio de nomenclatura en los permisos de expendio al público en estaciones de servicio; el alta, baja o modificación de las marcas comerciales de hidrocarburos y petrolíferos como producto; y el alta o baja de los petrolíferos o petroquímicos a almacenar, transportar, distribuir o expender, a excepción del gas LP.

Aunque estos cambios en el papel podrían ayudar a mitigar el rezago de autorizaciones que tiene la CRE, lo cierto es que la postura política que ha tomado el regulador bloqueando a los particulares para favorecer a Pemex y CFE se ve difícil que cambie.

Lejos del objetivo de producción

Según proyecciones de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, en su más reciente reporte, los objetivos de producción petrolera del Gobierno mexicano se quedarán cortos para el final de sexenio.

En un escenario optimista por parte de la CNH, para 2024 la capacidad de producción de crudo podría alcanzar el millón 784 mil barriles por día, aunque en un escenario bajo, esta cifra podría ser de un millón 600 mil barriles, en ambos casos, lejos de la cifra marcada por la administración de Andrés Manuel López Obrador, que quería cerrar su sexenio con una producción de dos millones de barriles diarios.

Eso sí, basado en las estimaciones actuales, la barrera de los dos millones diarios podría alcanzarse para 2026, por lo que probablemente al sucesor del tabasqueño le tocará el hito.