¡Tu navegador no soporta JavaScript!
Opinión

Mientras la iniciativa privada de Nuevo León presiona para que Jaime Rodríguez Calderón renuncie o sea destituido de su cargo, por el otro lado continúa haciendo negocios con el gobierno de “El Bronco”.

A través del Consejo Nuevo León que preside Eduardo Garza T. Fernández, la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey vendió el proyecto de la Unidad de Análisis de Información al gobierno de Nuevo León en una cifra que va de los 3.2 a los 4.2 millones de pesos (sin IVA).

El encargado de realizar el diseño fue Pedro Rubén Torres Estrada, quien formó parte del Comité de Selección del Sistema Estatal Anticorrupción y quien a través de su empresa Valere Consultores ha logrado en los últimos años contratos con el PAN de Nuevo León y con distintos municipios metropolitanos.

El proyecto de la creación de esta unidad pretende convertir la información en una herramienta para generar inteligencia que ayude a la toma de decisiones para combatir a la delincuencia y fortalecer la procuración de justicia.

Con esos negocios, ¿de verdad quieren la salida de “El Bronco”?

Disputa en Morena escala al plano judicial

Las diferencias entre la diputada de Morena, Julia Espinosa de los Monteros y la legisladora Independiente Progresista, Claudia Tapia, llegaron a la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León.

Después de un año, De los Monteros denunció a Tapia ante la Fiscalía por presuntamente sustraer 64 mil pesos de una tarjeta una bancaria en la que depositan el bono legislativo, durante su breve periodo como coordinadora de la bancada de Morena.

La legisladora independiente anteriormente denunció por difamación y calumnias a Espinosa de los Monteros y a la también diputada de Morena, Celia Alonso; esto exhibe una disputa que ya llegó más allá de un debate legislativo, en donde existen diferencias de opiniones.

El enfrentamiento ya ha tomado un tono más personal e incluso ha llegado a discusiones en el Pleno del Congreso, tal como ocurrió hace tres semanas, el pasado 2 de octubre.

Alonso y Espinosa convirtieron en un mercado legislativo el Pleno, gritándole ladrona aTapia, sin duda un episodio bochornoso para la vida política de Nuevo León.

Pero, respecto a la denuncia presentada ayer por Espinosa, bien valdría la pena que la diputada hiciera algunas aclaraciones.

¿Por qué esperar hasta ahora para presentar la denuncia?, ¿qué pruebas aporta?, ¿de dónde saca el tiempo para atender y preparar estas denuncias, si no lo ha tenido para impulsar la Ley de Movilidad y de Transporte?

¿Por qué no la acompañó ninguno de los otros diputados de la bancada de Morena, si presuntamente todos salieron afectados?


* Esta opinión no refleja la del periódico
Comentarios