Tanto la Secretaría de Energía como la Comisión Reguladora de Energía y la Procuraduría Federal del Consumidor ya trabajan de manera coordinada, o al menos tanto como se puede con el panorama actual, para cumplir el deseo presidencial de mantener a raya los precios del gas LP. Esto, con todo y la resistencia de diversos sectores que han advertido de los posibles daños colaterales en materia de competencia y la inversión.

El esquema, anunciado en los últimos días, consistirá en que, después de la instrucción de la Sener, encabezada por Rocío Nahle, la CRE establecerá semanalmente los precios máximos para el gas LP. Por su parte, la Profeco, cuyo titular es Ricardo Sheffield, verificará que se respeten dichos montos, de no hacerlo, los distribuidores podrían perder su permiso.

Qué bien que haya coordinación entre las dependencias, pero al parecer estas son selectivas cuando se trata de atacar alguna problemática.

En este mismo espacio se ha hablado de cómo fue creciendo la problemática de la venta de combustibles importados de forma ilegal o bien, que no cumplían con la norma ambiental para ser comercializados, y ante esto, no había una respuesta a la altura por parte de la Comisión Reguladora.

Sin embargo, en este tema la Profeco no mostró interés, pues en una respuesta a una solicitud de información, la dependencia afirmó que no era un tema de su competencia.

Cuando el tema es de interés del presidente, se toman cartas en el asunto, y cuando no, pues no.

NO ES BUEN MOMENTO PARA INVERSIONES

La encuesta publicada a inicios de la semana por el Banco de México (Banxico) confirma que en el sector privado se mantiene la percepción de que no es un buen momento para realizar inversiones en el país, y además, se espera que el clima actual se mantenga por los próximos seis meses.

Solo el 27 por ciento de los especialistas de la IP considera que es buen momento para invertir, el 39 por ciento respondió no estar seguro y el 33 que es un mal momento.

Aunque no es un tema exclusivo del sector energético, los participantes en este mercado, tanto a nivel nacional como extranjero, consideran que las políticas, decretos e incluso la hostilidad de las autoridades energéticas hacia los particulares tienen mucha incidencia en que no haya un buen clima para la inversión, no solo en este rubro, sino en otros. No hay certeza.