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Opinión

La corporación Fuerza Civil, institución que sería bandera del combate a la delincuencia en Nuevo León, vuelve a estar nuevamente bajo los reflectores, pero no por su aporte a reducir la violencia y la criminalidad en la entidad, sino por las cuestionables acciones de algunos de sus elementos.

En esta ocasión, cinco de sus efectivos se encuentran detenidos por la policía regia y puestos a disposición de la Fiscalía General de Justicia estatal, y un sexto elemento se encuentra prófugo, por su presunta participación en un homicidio de un hombre en la madrugada del domingo.

Según información que trascendió la tarde de ayer, los seis efectivos de Fuerza Civil habrían arrojado desde un sexto piso de un edificio en construcción, en el cruce de las calles Matamoros y Serafín Peña en Monterrey, a un hombre de entre 20 y 25 años, quien perdió la vida.

En un comunicado, la Secretaría de Seguridad Pública, a cargo de Aldo Fasci, condenó los hechos y se deslindó de los mismos, calificando esta acción de un acto doloso, ilegal y fuera de todo orden.

La dependencia se comprometió a aplicar todo el peso de la ley a los responsables y a transparentar todo el proceso.

Sin duda, estas acciones arbitrarias y fuera de la ley resultan un duro golpe para la credibilidad de toda la corporación, que además, según ha reconocido el propio secretario, estaría infiltrada por grupos criminales.

La tan anunciada limpia de Fasci Zuazua en los cuerpos de seguridad sigue siendo el gran pendiente del funcionario.

Celebran participación ciudadana

La consulta para la elaboración del Plan Estratégico 2030 fue calificada como un éxito por el gobierno de Nuevo León.

Según Waldo Fernández, encargado de despacho de la Coordinación Ejecutiva, el ejercicio despertó un gran interés, al alcanzar un incremento de 70 por ciento de la participación ciudadana.

En total, más de 25 mil personas, a lo largo de dos meses en que se realizó la consulta, dieron su punto de vista acerca de los principales problemas que se deben combatir en la segunda mitad de la administración de Jaime Rodríguez Calderón, y sobre todo los temas que deben ser prioritarios en el largo plazo de la entidad.

Parte clave del éxito de este ejercicio fue el apoyo decidido de las diferentes instancias involucradas en la consulta, como la Secretaría de Desarrollo Social y el Consejo Nuevo León, que el gobierno estatal reconoció por su esfuerzo.

Ahora, queda la parte más difícil, llevar a la práctica las propuestas recibidas y verdaderamente combatir los rezagos y las problemáticas que se viven en la entidad.

Eso sí sería digno de celebrarse.


* Esta opinión no refleja la del periódico
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