El Argentina vs Brasil del que tanto futbol esperábamos y hasta el “Jogo Bonito” Brasileiro sigue brillando por su ausencia, privilegiando patadas, foules, mañas, acumulando más de 50 faltas en esta final ( promedio de 2 por minuto con los alargues ), tarjetazos por todos lados; sin embargo, la pasión bastó y sobró para dejar en el cajón de los olvidos este juego para quedarnos con ese abrazo de Neymar rindiendo homenaje al grande entre los grandes, al tantas veces cuestionado Lionel Messi que finalmente levanta un trofeo de selección grande con “su” Argentina.

Mientras tanto, horas después, allá en la Euro, el futbol fuerte, pero leal aparece en las nuevas realidades de la Italia siempre constante en puestos de altura y la Inglaterra que, en su reinvento, es hoy una potencia real y que se queda tan lejos y tan cerca de un penalti que los deja solo como finalistas. La gloria y la Copa son de Italia.

MUCHAS PATADAS, NADA DE FUTBOL

Estuvo tan ausente el futbol que al final del primer tiempo solo se contaba ¡un solo disparo! a portería por cada equipo, solo que Argentina sí lo metió en un jugadón muy futbolero con un impresionante pase largo de Rodrigo de Paul, flamante adquisición del Atlético de Madrid y, sin duda, el mejor jugador sobre la cancha. Pase largo que recibe, baja y controla el “Fideo” Angel di María, que aguanta la salida del portero Ederson, del Manchester City, para anotar con un sombrerito. Golazo que vale un título.

Al final, surgen los “nuncas” que muchos esperábamos. Se fueron los fantasmas para Argentina y Lio Messi.

Argentina no lograba un título desde la Copa América 1993 cuando le ganaron de la mano de Batistuta a nuestro TRI en la final en Ecuador.

Los casi tres mil argentinos y los jugadores se centraron en su figurón y líder Lio Messi cantando: “De la mano de Lio Messi, ¡vamos, vamos Argentina, vamos, vamos a ganar…”

Más que merecido también el título de Jugador del Torneo para este Lio Messi, líder dentro y fuera de la cancha. Sus cuatro goles, cinco asistencias y muchos pases exactos así lo avalan en este SU primer título con la selección mayor, ese que muchos “amargadones” le echaban en cara, ¡a taparles la boca!

¡FORZA ITALIA!

Italia fue mejor, no por mucho, en el partido y hasta en el torneo, solo que Inglaterra los tenía controlados con ese gol apenas a los dos minutos.

El tiempo corría y las ideas se agolpaban, tuvo un gran segundo tiempo, llegaron hasta cansarse, hasta que después de tres salvadas del arquero Pickford vino un córner, desviada del portero, poste, remate y gol italiano, el del empate que les regresó el alma al cuerpo.

Inglaterra lo hizo casi todo, con una generación de jugadores que han logrado romper tabúes, límites, para competir desde la Premier, hoy por hoy la mejor Liga del planeta, con muchos grandes extranjeros y esto les ha permitido crecer hasta convertirse en una poderosa selección que ya impone respeto y jerarquía.

Solo que todo esto no alcanzó para superar a la “Grande Italia” ni en tiempo regular, ni en tiempo extra, ni en esos penaltis que el técnico Gareth Southgate preparó a falta de 10 minutos del tiempo extra metiendo a jugadores seguros que no lo fueron tanto. Los dos fallaron (Rashford y Sancho), Saka también falló el último.

¿MALDITOS PENALTIS?

Los penaltis también son parte del juego. Fallar tres en una tanda que define un título son muchos, no es cuestión de suerte: es talento y control de emociones para quedarse entonces con 55 años sin un título para Inglaterra, sus fantasmas seguirán rondando por culpa de esos penaltis… así de fácil…