Los especialistas y participantes del sector de combustibles en México no pronostican que los precios de las gasolinas bajen en los siguientes meses, sino que, al contrario, prevén que aún no han alcanzado su alza máxima para este año, y que podrían incrementarse.

Aunque esto obedece a múltiples factores, hay dos que inciden más en el sector, nos comentan.

Por un lado, el mercado resiste las nuevas reglas de importación y exportación de hidrocarburos, publicadas en el Diario Oficial de la Federación el pasado 11 de junio, que establecen, entre otras cosas, limitantes para hidrocarburos, productos petrolíferos y petroquímicos y un mayor control en el proceso por parte de las empresas productivas del Estado y sus subsidiarias, lo que se percibe como un intento del Gobierno para protegerlas. Esto ha aumentado los costos para los participantes privados, de forma que el principal afectado será el usuario.

Además, como se ha mencionado en este espacio, está el papel de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), que es señalada por favorecer sistemáticamente a Pemex y por frenar la participación de particulares, lo que afecta la competencia.

Aún con la Ley de Hidrocarburos congelada por instancias judiciales, no es un buen momento para los participantes del sector, y mucho menos para los consumidores de combustibles.

LAS FIRMAS ‘PERDIDAS’

Precisamente en la línea de la Ley de Hidrocarburos, la presentación de una acción de inconstitucionalidad a la misma por parte de algunos senadores ha generado controversia y un cruce de señalamientos entre los legisladores e, incluso, con la Suprema Corte.

El detalle es que el recurso fue rechazado por el ministro Alberto Pérez Dayán, bajo el argumento de que no se presentaron las firmas necesarias, sin embargo, los proponentes aseguran que sí estaban incluidas en el expediente que entregaron.

La senadora Xóchitl Gálvez ya presentó una solicitud para que se investigue en qué momento se perdieron las firmas. El tema va a traer secuelas.