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Opinión

La disolución oficial de la Unidad de Combate a la Corrupción, que encabezó Ernesto Canales, es el triste epílogo del fracaso del actual gobierno encabezado por Jaime Rodríguez Calderón por combatir la corrupción y la impunidad, una de sus principales promesas de campaña.

La Fiscalía encabezada por Gustavo Adolfo Guerrero decretó la extinción de Unidad de Transición al considerar innecesaria su subsistencia, por lo que las carpetas que aún permanecen abiertas pasarán ahora a la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción.

Canales fue anunciado desde la llegada de “El Bronco” al poder como el brazo derecho del mandatario para combatir la corrupción, sobre todo en la administración anterior.

Sin embargo, todos los casos contra altos funcionarios, incluido el propio Rodrigo Medina, se fueron cayendo debido a la inconsistencia, los errores y la impericia para construir las carpetas de investigación.

Canales falló prácticamente en todo lo que se propuso, y hoy sale por la puerta de atrás.

Lo peor es que no se descarta que la Fiscalía pueda iniciar una investigación por todas las anomalías y errores que se cometieron en las pesquisas que encabezó Canales.

Mal termina lo que mal comienza.

Panistas sin convocatoria

La contienda por la dirigencia juvenil del PAN, celebrada el pasado domingo, sólo exhibe que este partido se encuentra en un momento delicado, particularmente a nivel estatal, sin poder de convocatoria para que sus propios militantes participaran en el ejercicio.

Nos aseguran que de todo el padrón de Nuevo León, no más de 250 panistas registrados participaron en todo el proceso.

Se podría afirmar, por tanto, que este partido no cuenta con una base joven que empuje a su partido y sobre todo que venga a darle frescura con ideas, con iniciativas para mejora la imagen de Acción Nacional.

Tan estuvo desangelado este proceso, que en algunas comisiones no había quórum necesario para sesionar, aún así los dirigentes decidieron seguir adelante con el proceso.

No cabe duda que el triunfo de Esteban Castillo quedó manchado por las irregularidades y, pese a que tuvo el respaldo de Zeferino Salgado y Raúl Gracia, el susto de haber ganado por un puñado de votos no se lo quita nadie.

Otra cosa que deja este proceso interno es que el Grupo de Santa Catarina sigue creciendo y que ya le disputa de manera más seria al Grupo San Nicolás el control del partido a nivel estatal.

Pero de momento, una de las principales preocupaciones entre la militancia es que no se tiene gente joven que participe de manera entusiasta en los temas internos, lo cual ha sido un tema de discusión.


* Esta opinión no refleja la del periódico
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