En un momento crítico de la pandemia de COVID-19 en Europa, se ha detectado que los niños han experimentado el síndrome inflamatorio multisistémico considerado la primera causa del ingreso de los menores en unidades de terapia intensiva.

Este aumento inédito ha encendido las alarmas en Francia, donde se ha identificado un aumento en oleada de varios casos como estos lo que ha llamado a que se considere postergar el regreso a clases presenciales.

En ese sentido las hospitalizaciones de niños ya supera las de las oleadas precedentes con más de 800 de menos de 10 años, mientras las de adolescentes se sitúan en las 300.

Con ello también se busca presionar a Emmanuel Macron, quien se ha mostrado reticente desde el inicio de la pandemia a cerrar las escuelas por el negativo impacto que acarrea en el desarrollo de los menores y en la organización de las familias.

“Si el papel de la escuela es indiscutible, lamentamos los escasos medios puestos en marcha hasta ahora por el Ministerio de Educación para frenar la epidemia en las escuelas”, denunciaron organizaciones.

A su vez, Francia ha registrado más de 100 mil contagios del virus en un sólo día por primera vez desde que comenzó la pandemia, y las hospitalizaciones por COVID-19 se han multiplicado por dos en el último mes, mientras la contagiosa variante ómicron complica los esfuerzos del gobierno por evitar una nueva cuarentena.

Más de una de cada 100 personas en la región de París ha dado positivo en la última semana, según el servicio regional de salud. La mayoría de los nuevos contagios están asociados a la variante ómicron, y los expertos del gobierno esperan que sea la dominante en Francia en los próximos días.

Entre tanto, un auge en los contagios de la variante delta en los últimos meses ha impulsado los ingresos hospitalarios. Más de mil personas contagiadas murieron en la última semana en Francia, lo que elevó el total a más de 122 mil fallecidos.

El gobierno convocó reuniones de emergencia el lunes para abordar los siguientes pasos. Algunos científicos y educadores han instado a demorar la reapertura de las escuelas tras las fiestas o reintroducir el toque de queda.

Pero la ministra de Educación dijo que las escuelas deberían reabrir como estaba previsto el 3 de enero, y otros miembros del gobierno trabajaban para evitar medidas que afectaran a la recuperación económica.

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