Los franceses redujeron a dos su lista de candidatos a la presidencia de su país, quedándose con Emmanuel Macron, actual jefe de Estado, y Marine Le Pen, política conservadora de derecha.

Debido a la cantidad de votos que recolectaron el pasado fin de semana, tanto Macron como Le Pen pasarán a la segunda vuelta de las elecciones, a celebrarse el próximo 24 de abril.

Mientras que el representante de La République En Marche! obtuvo 27.8 por ciento de los votos, de acuerdo con datos del Ministerio del Interior, la líder del partido Agrupación Nacional recibió 23.1, diferenciándose sólo con 4.7 puntos.

En 2017, cuando ambos compitieron por primera vez para llegar al Palacio del Elíseo, 2.8 puntos los distanciaba, demostrando ahora un aumento en su número de electores, los cuales deben saber mantener.

En su discurso del pasado domingo, mientras que el mandatario dejó en claro que deseaba mayor progreso para todos sus connacionales, en especial para los adultos mayores y niños, su contrincante aseguró que instauraría un gobierno de unidad, comprometiéndose a estar siempre cerca de sus ciudadanos.

Y aunque a la fecha aún no hay nada escrito, entre ambas opciones se prevé que sea Macron quien tenga más posibilidades de ganar la reelección, tomando en cuenta no sólo el liderazgo que obtuvo en la primera vuelta, sino el apoyo que ha recibido de distintos excandidatos a la presidencia, de acuerdo la doctora Ana Luisa Trujillo, internacionalista y docente de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM.

Al cierre de esta edición, al menos tres políticos que se postularon al mando del Ejecutivo se unieron a la contienda del actual mandatario, entre ellos Anne Hidalgo, alcaldesa de París; Yannick Jadot, activista y diputado del Parlamento Europeo, y Valérie Pécresse, presidenta del Consejo de la región parisina.

Por su parte, en apoyo a la candidatura de Le Pen se manifestó el periodista y escritor Éric Zemmour, con quien la representante de Agrupación Nacional comparte su ideología ultraconservadora.

En entrevista, Trujillo destaca que los puntos que podrían favorecer a Emmanuel Macron ante su contrincante es que además de que ya está en el poder, ha tratado de tener un liderazgo en la Unión Europea y ha sido mediador en la guerra de Ucrania, dialogando tanto con su homólogo Vladimir Putin como con Volodimir Zelenki.

Respecto a Le Pen, la docente considera que es su nivel de crítica lo que podría beneficiarla, haciéndole ver a los electores lo que Macron no ha logrado en los últimos cinco años.

“Sin embargo, ella también es una gran crítica de la Unión Europea y ese puede ser un factor de peligro para Francia en general y para el bloque de los 27, pues no es conveniente para la afiliación que haya personajes con ideas tan conservadoras al frente de un país de tanta relevancia como lo es Francia”, asegura.

Temas por delante para Macron y Le Pen

Después de darse a conocer a los candidatos finales a la presidencia de Francia, éstos tienen sólo 12 días para convencer a la mayor cantidad de electores posibles a través de sus propuestas.

En ese sentido, se espera que además de enfocarse en temas de seguridad, salud y medio ambiente, respondan a asuntos como la recuperación económica, la cual ha sido golpeada desde hace tres años por la pandemia de COVID-19 y recientemente por el conflicto entre Rusia y Ucrania.

Al ser Francia la segunda economía del bloque europeo, los últimos problemas a nivel internacional han impulsado el deterioro de la vida de los franceses, siendo ese rubro uno de los que más se exijan al siguiente gobierno a fin de que les asegure un mayor respaldo.

“En medio de una crisis derivada de la pandemia y con todo lo que se dio a partir de la guerra en Ucrania, sobre todo en Francia ha habido un deterioro en la calidad de vida y creo que los candidatos deberían centrarse en políticas que ayuden a la gente a recuperar lo que han perdido”, dice al respecto la doctora de la UNAM.

Bajo esa perspectiva, entre las políticas que podrían dar a conocer tanto Macron como Le Pen, se espera que impulsen una solución a la posible escasez de gas que lleguen a enfrentar a mediano plazo, considerando que Rusia era uno de sus mayores exportadores.

Hasta el momento, el gobierno del presidente francés ha estado en favor de que junto a sus homólogos europeos se unan a Estados Unidos para buscar nuevas alternativas para adquirir gas y petróleo de otras naciones, debido al distanciamiento comercial que han tenido con la administración de Putin tras invadir Ucrania.

Por otro lado, se espera que los candidatos ofrezcan nuevas alternativas laborales para los jóvenes franceses, pues el 16 por ciento de ese sector requiere de un apoyo federal para salir de esa problemática.

Con el apoyo de este grupo, incluso Macron y Le Pen sumarían más electores a sus candidaturas, pues en la primera vuelta de las elecciones fue la porción de la población de la que menos votos recibieron.

Será con los resultados del próximo 24 de abril que no sólo se de a conocer el tipo de futuro que tendrán los franceses a nivel Ejecutivo, sino también en el Legislativo, recordando que el 12 de junio se celebrarán las elecciones parlamentarias.

“Dependiendo de lo que suceda en la segunda vuelta sin duda habrá un impacto en las elecciones legislativas. Ahí también se va a ir redondeando la trayectoria política de Francia para los próximos años”, dice Trujillo.

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