Eric Torales fue conocido como el “súper propagador” porque contagió a al menos 20 personas al asistir a una fiesta de 15 años y, posteriormente, viajó a los Estados Unidos para propagar también el coronavirus.

De acuerdo con las autoridades, Eric contagió a varias personas luego de asistir a la fiesta y le pasó el virus a su abuelo, quien después de agravarse su situación murió por la enfermedad.

Por esta razón, Eric, un empleado bancario de 26 años, fue apodado el “superpropagador” ya que después de confirmarse su situación, las autoridades de Argentina decidieron tomar cartas en el asunto.

De hecho, la Cámara Federal de Casación de Argentina afirmó el procesamiento y embargo por 50 millones de pesos después de rechazar dos recursos de queja de la defensa del procesado.

El joven regresó el 13 de marzo del 2020 de un viaje de poco más de 15 días a Miami, Estados Unidos.

Puedes leer: Insensible: candidato llega en carroza fúnebre y ataúd para “honrar” a muertos COVID

Antes de bajarse del avión completó la declaración jurada que debían llenar todas las personas que provinieran de un país en situación de riesgo de acuerdo a la disposición del DNU 260/2020, vigente desde el día anterior, que en su Artículo 7 establecía que las personas en esa situación debían permanecer obligatoriamente aisladas por 14 días.


Al otro día, sin embargo, Torales asistió al salón “Alma de Hornero”, ubicado en el partido de Moreno de su país, donde su prima festejaba sus 15 años.

En la fiesta se encontraban alrededor de 100 personas entre las que se encontraban familiares, amigos y empleados del lugar.

Trece de ellos declararon ante la Justicia, en una causa investigada por Marquevich y Barral, a cargo del Juzgado Federal N° 1 de Morón, y algunos de ellos aseguraron haberlo visto bailar e interactuando con otros. Otros aclararon que el joven “no saludaba” y tomaba distancia.

El 16 de marzo de ese año, el acusado ingresó a la Clínica Adventista de Belgrano con fiebre alta y tos seca, síntomas compatibles con coronavirus.

Dos semanas después, el 1 de abril, su abuelo Luis María Suárez, de 78 años, murió a causa de una falla multiorgánica con diagnóstico de coronavirus. También se infectaron el DJ, la cumpleañera y hasta la madre de Torales.

Por esta razón, el juez Barral lo procesó con la calificación penal que se sostiene hasta el día de hoy en lugar de homicidio culposo, como había sido acusado en un principio, y dispuso que quedara en libertad. A través de este nuevo fallo, la Justicia confirmó ahora su procesamiento.