Científicos británicos han encontrado una nueva variante que cuenta con más mutaciones que el resto, de la cual, sólo se han detectado 10 casos de acuerdo con el Daily Mail.

Esta nueva cepa, que eventualmente podría llamarse ‘Nu’, tiene 32 mutaciones hasta el momento, muchas de las cuales pueden llegar a ser peligrosas debido a que son altamente transmisibles y resistentes a las vacunas; además, se ha detectado en tres países diferentes.

Estos son: Botswana, en donde encontraron tres infecciones; Sudáfrica, país en el que la vigilancia a la variante es mucho más sólida y un caso más en Hong Kong, de un hombre de 36 años quien dio positivo a Covid tras un viaje a Sudáfrica.

Te puede interesar: Rusia presenta la Sputnik M, su nueva vacuna contra COVID-19 para adolescentes

El Dr. Tom Peacock, fue el virólogo del Imperial College que se percató por primera vez de su propagación y describió la combinación de mutaciones de la variante como “horrible”, ya que B.1.1.529, su nombre científico, tenía el potencial de ser “peor que casi cualquier otra cosa”, incluida la cepa Delta, dominante en el mundo.

Los científicos indicaron, además, que muchas de las mutaciones que presenta la nueva variante del virus podrían haber surgido durante una infección persistente en una persona inmunodeprimida, como un paciente con SIDA.

Lo anterior, se debe a que las personas que tienen sistemas inmunes debilitados duran meses con infecciones, porque el cuerpo no puede combatirlas, lo que le da tiempo al virus para adquirir mutaciones que le permiten sortear las defensas del cuerpo.

No hay “necesidad de preocuparse demasiado”

A pesar de que esta nueva variante puede llegar a ser muy peligrosa, los científicos indican que “no habría necesidad de preocuparse demasiado”, ya que aún no hay señales de que se estuviera extendiendo rápidamente.

Además, el número de mutaciones sin precedente, lejos de ayudarle a ser más fuerte, podría jugar en su contra, ya que podría generar que el virus se vuelva inestable, lo que evitaría su generalización.

Por este motivo harán un monitoreo cercano, vigilando las mutaciones, “pero no hay necesidad de preocuparse demasiado, a menos que comience a aumentar en frecuencia”, dijeron los científicos al MailOnline.