Andrew Cuomo, gobernador de la ciudad de Nueva York, aceptó las acusaciones por acoso sexual en su contra y ofreció una disculpa a las víctimas tras “reflexionar” en sus actos; sin embargo, no dimitirá a su cargo, pero advirtió que “cooperará completamente” con la investigación que encabeza la secretaria estatal de Justicia, Letitia James.

En tanto, la secretaria informó que está en el proceso de seleccionar a un despacho legal externo para realizar la indagatoria de las acusaciones y elaborar un informe que se hará público.

“Entiendo que actué de una manera que hizo a la gente sentirse incómoda, no fue intencionado y franca y profundamente pido perdón por ello, me siento muy mal por eso”, aseveró el dirigente.

Debido al escándalo, durante días Cuomo evitó presentarse en público, mientras algunos colegas demócratas le pedían su renuncia, y previo a la conferencia de prensa del miércoles pasado, la última vez que el gobernador habló con la prensa fue durante una teleconferencia del 22 de febrero. Su última sesión informativa fue el 19 de febrero.

Una exasistente de Andrew Cuomo, Charlotte Bennett, de 25 años, dijo que el gobernador la interrogó sobre su vida sexual y le preguntó si estaría abierta a una relación con un hombre mayor. Bennett rechazó el intento de disculpa de Cuomo, en la que dijo que había sido “juguetón” y que sus bromas fueron malinterpretadas como coqueteo.

Por su parte, otra exasistente, Lindsey Boylan, dijo que Cuomo comentó su apariencia de forma inadecuada, la besó sin su consentimiento al terminar una reunión y, una vez sugirió que jugaran póker de prendas mientras iban a bordo del avión oficial.

Del mismo modo, Anna Ruch dijo al periódico The New York Times que él puso sus manos en el rostro de ella y preguntó si podía besarla en una boda que se llevó a cabo en septiembre de 2019.

Dos más a la lista

El gobernador insiste que no renunciará a sus funciones pues fue “elegido por la gente del estado” no por político, pese a que suman cinco acusaciones contra él tras este fin de semana, debido a que The Washington Post publicó el testimonio de Karen Hilton, quien fue responsable de prensa del político hace dos décadas y asegura que la abrazó de forma inapropiada en el hotel donde se alojaban, por lo que tuvo que resguardarse y retirarse del lugar.

Al respecto, Cuomo declaró que toda mujer tiene derecho a ser escuchada, pero recalcó que Hinton es, desde hace mucho tiempo, una adversaria política muy “crítica” y con antecedentes de hacer diversas acusaciones.

A Karen Hinton se suma Ana Kiss, que entre 2013 y 2015 trabajó con el exprocurador general de Nueva York, afirmó a The Wall Street Journal que él le hizo preguntas personales, le tocó la espalda durante una recepción y le besó la mano, además, indicó, que se refería a ella como sweetheart –cariño en castellano–.

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