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se ha depreciado el peso frente al dólar en lo que va del año, lo que pone de relieve el riesgo de traspaso hacia el proceso de formación de precios


Cuando exista mayor claridad respecto a las políticas económicas que sean implementadas,  tendremos que considerar el impacto de estas variables sobre la inflación y el empleo, lo que probablemente modificaría nuestra perspectiva” 

Janet Yellen

Presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos

El Banco de México (Banxico) subió ayer la tasa de interés  referencial en 50 puntos base, a 5.25 por ciento; ante presiones a la inflación, por la depreciación del peso luego del triunfo de Donald Trump. 

 

 En el comunicado de política monetaria, Banxico resaltó que espera nuevos episodios de volatilidad, principalmente por el resultado del proceso  electoral de Estados Unidos, por lo que la medida está abocada a contrarrestar las presiones inflacionarias y mantener ancladas las expectativas de inflación. 

 

Con este ajuste, la tasa de referencia ya acumula un alza de 200 puntos base en lo que va del año, aunado al aumento de diciembre de 2015 de 25 puntos base.  

 

La tasa referencial alcanzó un nivel no visto desde abril de 2009, con lo que el ciclo alcista ha seguido una trayectoria acelerada que contrasta con los nulos cambios en la tasa de interés de referencia por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos.

 

La acción de Banxico era ampliamente esperada por el mercado dados los altos niveles de la volatilidad en los mercados financieros en México. Sin embargo, en esta ocasión, los pronósticos de la magnitud del alza estaban dispersos, al oscilar en un rango de 25 a 100 puntos base. 

 

Banxico responde a mercados

 

La medida se tomó en un contexto de un incremento en la volatilidad de los mercados financieros, y las potenciales presiones a la inflación, explicó Raúl Rodríguez, analista de CitiBanamex.

 

Refirió que el banco central actuó frente a un deterioro tanto del balance de riesgos inflacionarios como el de la actividad económica.  Rodríguez argumenta que esto derivó  de la incertidumbre originada por el curso que puedan tomar las políticas del presidente electo de Estados Unidos, así como sus efectos en los mercados financieros internacionales.

 

“Observamos a Banxico más concentrado en los riesgos inflacionarios ante la depreciación significativa del peso frente al dólar”, agregó. 

 

Las autoridades monetarias destacaron un incremento en las expectativas de inflación para el cierre de 2016 y 2017, mientras que las de largo plazo se mantienen alrededor del objetivo del banco central de 3 por ciento anual. 

 

El especialista dijo que mantiene el estimado de un incremento de 25 puntos base en diciembre, en línea con el posible movimiento de la Reserva Federal en su reunión del siguiente mes. 

 

Debido a la reacción reciente de los mercados, Banxico optó por una medida menos agresiva que  el alza de  100 puntos base, que algunos pronósticos proyectaban en la tasa de interés.

 

“Pronosticamos que la magnitud del movimiento en ambos países discrepe, para México podría ser de 50 puntos base, y para Estados Unidos de 25 puntos base”, refirió Mariana Ramírez, analista del banco Ve por Más. 

 

Luego de que Banxico dio a conocer su decisión de política monetaria, el peso se depreció 0.59 por ciento frente al dólar. El tipo de cambio alcanzó los 20.41 pesos por dólar, mientras que el Índice de Precios y Cotizaciones de la  Bolsa Mexicana de Valores registró una alta volatilidad con sesgo negativo, lo cual sugiere que el mercado anticipa un incremento mayor en la tasa de interés. 

 

En el comunicado de política monetaria de Banxico no se hace referencia a posibles intervenciones en el mercado cambiario como operaciones de subastas con reservas internacionales y/o el uso de la  línea de crédito flexible extendida por el  Fondo Monetario Internacional (FMI). 

 

Banxico dijo que, en 2017, se estima que tanto la inflación general como la subyacente, se ubiquen por arriba del objetivo de 3 por ciento. 

 

Hasta finales de 2018, ambos indicadores regresarán a niveles cercanos a 3 por ciento. 

 

Según el banco central, la economía mexicana enfrentará un periodo de alta incertidumbre, tras el resultado presidencial en Estados Unidos, ya que aún no se conocen cuáles serán las políticas económicas de la nueva administración. 

 

El objetivo prioritario del Banco de México es procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la 

moneda, es decir, controlar la inflación. 

 

Esperar a la Reserva Federal

 

También,  en Estados Unidos hubo pronunciamientos sobre política monetaria., Janet Yellen, la presidenta de la Reserva Federal, compareció frente al Comité Económico del Congreso estadounidense. El discurso de Yellen dejó ver un panorama casi inminente en el que el banco central subirá la tasa en su siguiente reunión de diciembre. 

 

La presidenta de la Reserva Federal indicó que la economía de Estados Unidos ha progresado hacia los objetivos de pleno empleo y estabilidad de precios. 

 

En ese sentido, tanto Yellen como el Comité de Mercado Abierto del banco central consideran que, si los datos económicos más recientes son positivos, podría ser apropiado subir la tasa de referencia en el corto plazo. 

 

Por otra parte, la funcionaria aclaró dudas respecto de su futuro al frente del banco central, las cuales surgieron a partir de los señalamientos que hizo Donald Trump en su campaña respecto a la falta de independencia del banco central. 

 

Janet Yellen aseguró que continuará su mandato hasta que concluya en enero de 2018, al tiempo que exaltó las virtudes de la independencia de la Reserva Federal.

 

“El Senado me confirmó un mandato de cuatro años, que concluye a finales de enero de 2018, y mi intención es cumplir ese término”, dijo ante el Comité Económico del Congreso.

 

A lo largo del proceso electoral, Trump lanzó ataques contra Yellen, acusándola de estar sesgada políticamente a favor de su ex oponente, Hillary Clinton, lo cual había desatado especulaciones de que trataría de presionar su salida.