15.44%
ha crecido el índice Bovespa de Brasil en los últimos seis meses
El sentimiento negativo del mercado hacia instrumentos de renta fija de México se ha traducido en expectativas negativas para el mercado de valores 

La economía mexicana se encuentra en un punto crítico. La marcada depreciación del peso frente al dólar es la manifestación más evidente de la conjugación de un entorno adverso con problemas económicos internos. En el último mes, el peso presentó el peor desempeño entre las divisas emergentes más operadas. En este periodo, la pérdida de valor de la moneda nacional frente al dólar alcanza el 4 por ciento.

 

El nerviosismo en los mercados generado por el proceso electoral de Estados Unidos y la política de normalización monetaria gradual del banco central de ese país se suman a un deterioro del balance de riesgos de la economía mexicana. Este deterioro obedece esencialmente al acelerado crecimiento del nivel de deuda pública en relación al producto interno bruto (PIB) de los últimos siete años, así como a las tasas crónicas de bajo crecimiento (promedio de 2.3 por ciento anual en las últimas dos décadas).

 

En este contexto, el sentimiento negativo del mercado hacia instrumentos de renta fija de México se ha traducido en expectativas negativas para el mercado de valores. Cuatro bancos de inversión globales sostienen que, en mayor o menor medida, la tendencia alcista de las acciones mexicanas de los últimos siete años podría llegar a su fin.

 

UBS espera que el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC), el indicador más relevante de la Bolsa Mexicana de Valores, caiga 10 por ciento para finales de este año.

 

Pese a que las acciones más representativas del mercado de valores de México presentan un rendimiento positivo, éste es marginal en relación a indicadores emergentes comparables como el índice Bovespa de Brasil.

 

Mientras que el IPC ha crecido 2.57 por ciento en los últimos seis meses, el índice Bovespa presentó un avance de 15.44 por ciento en el mismo periodo.

 

Trump: riesgo evidente

 

La trayectoria del mercado de valores mexicano llegó a un punto de inflexión a finales de julio, cuando se celebró la Convención del Partido Republicano de Estados Unidos, donde se formalizó la candidatura de Donald Trump a la presidencia.  Desde entonces, el IPC ha perdido el 3.2 por ciento de su valor. La cifra contrasta con el rendimiento positivo de 4.2 por ciento del índice de mercados emergentes de MSCI.

 

Citigroup espera que la economía global caiga en recesión en caso de que Trump gane las elecciones presidenciales en noviembre. Asimismo, en una nota a clientes, Morgan Stanley afirmó que los mercados no están preparados para este evento, por lo que no se ha descontado este riesgo en el precio de los activos. 

 

El candidato republicano ha hecho del proteccionismo el aspecto central de su posicionamiento de política económica.  Trump ha prometido revisar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, uno de los principales motores de crecimiento de México. La imposición de una tarifa arancelaria de 30 por ciento a las exportaciones mexicanas también ha sido reiterada por el candidato del Partido Republicano.

 

En el último comunicado de política monetaria de Banco de México, se refirió que el proceso electoral estadounidense presenta implicaciones particularmente importantes para México.

 

En ese sentido, BTG Pactual y Barclays han recomendado a sus clientes reducir su exposición a activos de renta variable de la Bolsa Mexicana de Valores.

 

No obstante, la coyuntura exterior no es el único factor que pesa sobre la perspectiva pesimista de las acciones mexicanas. Julio Zamora, analista de Citigroup, argumenta que los títulos del IPC se encuentran sobrevaluados. Bloomberg reportó que las ganancias de las empresas mexicanas que cotizan en el mercado de valores han decrecido en los últimos cuatro años.