Para transitar de la alcancía a una cuenta de inversión como método de ahorro entre los mexicanos, que aún tienen una escasa integración financiera, son necesarios tres elementos: fácil acceso, tecnología y educación.

Son precisamente estos elementos de los que se ha valido Grupo Bursátil Mexicano (GBM) para alcanzar su ambiciosa meta: convertir en inversionistas a todos los mexicanos, o en palabras de Sergio Dueñas, director general de esta plataforma con enfoque en el mercado de valores mexicanos, “democratizar las inversiones” en México.

“La idiosincrasia mexicana está arraigada en ciertas prácticas que son muy marcadas y en ciertos comportamientos estamos relativamente atrasados, ni siquiera comparando con países desarrollados sino de la región. Por ejemplo, el uso del efectivo, en México casi 90 por ciento de las transacciones que se hacen el día de hoy sigue siendo en efectivo… Eso al final se refleja en el potencial retraso que hemos tenido en el tema de inversiones”, explica Dueñas en entrevista con Reporte Índigo.

El escaso contacto de los mexicanos con instrumentos financieros también se refleja en elementos como el acceso a crédito. Por cada 10 mil personas adultas había dos mil 589 tarjetas de crédito en 2019, una cifra que es menor a los que hay en Chile, Brasil, Colombia y Perú, de acuerdo con la información más reciente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). Otro revelador dato señala que, hasta 2018, 63.2 por ciento de la población no resguarda sus ahorros en instituciones financieras reguladas.

Además, en México apenas dos por ciento de la población maneja una cuenta de inversión, una cifra muy lejana al 50 por ciento de ciudadanos con este tipo de instrumentos financieros en Estados Unidos, según cifras presentadas por GBM.

Sin embargo, desde la perspectiva de Dueñas, la interacción financiera de los mexicanos ha evolucionado durante los últimos años, sobre todo gracias a la relación constante de éstos con herramientas digitales, mismas que han servido de puente para que plataformas como GBM alcancen a inversionistas de todo tipo. Y es que después de 35 años de su creación para prestar servicios financieros, la empresa empieza a expandir su base de usuarios más allá de los grandes inversionistas.

La historia de GBM inició en 1992 como controladora de entidades financieras y con el tiempo se ha consolidado por su consistente gestión de activos financieros, en particular portafolios de inversión.

“En este proceso de evolución de un negocio tradicional a uno que se complementa de una manera digital hemos visto los resultados en el mercado mexicano de un crecimiento muy importante. En 2019 teníamos alrededor de 40 mil inversionistas, en 2020 llegamos a superar los 650 mil inversionistas, en 2021 los dos millones y medio y hoy (para 2022) te puedo decir que estamos sobre los tres millones de inversionistas”, detalla.

Bajo este panorama, GBM cuenta con aproximadamente 70 por ciento de las cuentas de inversión en el país.

Para alcanzar este nivel de crecimiento, Dueñas cuenta que se integraron soluciones para los diversos tipos de inversionistas que existen en el país, desde grandes inversionistas hasta aquellos que pueden invertir 100 pesos a través de GBM+, una aplicación que a través de una computadora o teléfono móvil ofrece tres productos de inversión: Smart Cash, Wealth Management y Trading.

“Todos los inversionistas son diferentes, entonces tratamos de poner un poco en el segmento de retail o las personas que no van a invertir tanto capital y ese negocio lo llevamos en GBM+ y aunque tiene acceso a todos los productos tratamos de comunicar la simplicidad de la inversión y luego si vas a ser una persona con un patrimonio relativamente más alto entonces ya entras a un segmento Premium en donde puedes tener la asesoría de una persona… Tratamos de cubrir todo el espectro del inversionista en cuanto a nivel de activos y ofrecerle variabilidad de productos financieros que más puedan buscar”, detalla.

Bajo este nuevo abordaje, en junio de 2021, la empresa superó la valuación de los mil millones de dólares gracias a la inversión de 150 millones de dólares por parte del banco japonés SoftBank.

Con ello alcanzó la denominación de Unicornio, mote que se les da a las empresas cuando superan un valor de mercado de mil millones de dólares.

“Poder ser un inversionista hace algunos años por la estructura de la industria sí estaba limitado a personas con un patrimonio relativamente más alto, porque el proceso de poder aperturar una cuenta desde tu lado, el retener los recursos que se necesitaban para que se pudiera dar la atención necesaria dentro de una institución financiera pues sí estaba un poco limitado”
Sergio DueñasDirector general de GBM

“Ahora que ha cambiado mucho, de manera digital puedes desde tu computadora bajar la aplicación y con cien pesos o menos puedes abrir una cuenta y empezar a invertir y el proceso de darte de alta es muy sencillo y digital y eso cambia mucho la perspectiva”.

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