0.25-0.5%

el intervalo en el cual se encuentra la tasa de interés de referencia de la Fed, tras su primer alza en casi una década en diciembre 2015


"Los desarrollos económicos en el extranjero, en particular, plantean riesgos para el crecimiento económico de los Estados Unidos”

Janet L. Yellen

Presidenta de la Reserva Federal de los Estados Unidos

En su más reciente actualización de pronósticos económicos, el comité de política monetaria de la Reserva Federal (Fed), el banco central estadounidense, indicó que al cierre del 2016 el nivel de su tasa de interés de referencia sería un punto porcentual más alto. 

Este escenario sería consistente con cuatro alzas de 25 puntos base a través del año, repartidas entre las ocho reuniones del comité.

Sin embargo el terrible inicio de año que han tenido los mercados financieros alrededor del mundo, hundidos en pesimismo y volatilidad, ha levantado preocupaciones acerca de si el desempeño económico de Estados Unidos justificará un apretamiento monetario tan veloz.

El día de ayer, como parte de su reporte semianual ante el congreso estadounidense, Janet L. Yellen, presidenta de la Fed, dio crédito a estas preocupaciones y señaló que si los problemas en los mercados se transmiten hacia la economía real esto podría alentar el ritmo del ciclo de alzas en las tasas de interés.

“Los desarrollos económicos en el extranjero, en particular, plantean riesgos para el crecimiento económico de los Estados Unidos”, dijo Yellen ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, destacando los riesgos presentes en los mercados emergentes vulnerables ante la desaceleración económica de China y el colapso en los precios de las materias primas como el petróleo y los metales.

Yellen enfatizó que el ritmo que tomarán las alzas de tasas no se encuentran “en un camino predeterminado”, y que la Fed continuará monitoreando la información disponible para determinar el mejor curso de acción.

Mientras tanto, los mercados de futuros asignan una probabilidad implícita de sólo 30 por ciento a que la Fed logrará realizar un alza de 25 puntos base antes del cierre del año.

El camino de Banxico

La cautela de la Fed podría dar mayor espacio de acción al Banco de México (Banxico), que hasta ahora se ha apegado a seguir las decisiones de su homólogo estadounidense.

La mayor tasa de inflación mexicana registrada en enero, tras ocho meses consecutivos de mínimos históricos en este indicador, es un reflejo de la fuerte depreciación que el peso ha experimentado frente al dólar en el último año, la cual se ha intensificado en el inicio del 2016.

Si la Fed no alza su tasa y Banxico sí lo hace para combatir la inflación, esto incrementaría el diferencial de tasas de interés a favor de los activos mexicanos, volviéndolos más atractivos y frenando la depreciación de la divisa mexicana. Esto a su vez contribuiría a disminuir las expectativas de mayores alzas en la inflación.

Sin embargo, si la falta de alzas de la Fed es percibida como un seña de menores perspectivas de crecimiento para Estados Unidos, principal socio comercial y motor de crecimiento de México, los mercados podrían castigar aún más al peso, tal y como sucedió tras el reciente anuncio de recortes previstos en el gasto público mexicano para el 2017.