Los negocios de barrio tienen cada vez más fuerza entre los consumidores latinoamericanos.

Las medidas de confinamiento que se establecieron en 2020 para tratar de contener la pandemia por COVID-19 y la crisis económica que le precedió han provocado interesantes cambios en los hábitos de compra de los habitantes de América Latina.

Entre las modificaciones más pronunciadas está la atención especial que prestan los consumidores al origen de los productos, señala Kantar, agencia global de investigación de mercados, a través del estudio Desafíos y Oportunidades de la Era COVID-19.

“La pandemia hizo revaluar las decisiones de consumo, cambiaron las rutinas y con eso se transformaron los puntos de contacto”, señala la agencia de investigación.

Alrededor del 66 por ciento de los latinoamericanos señalan que comprar en tiendas locales es importante para la sociedad, un rango incluso más elevado que el promedio global que alcanza 65 por ciento de los compradores encuestados.

Brasil es el país de la región con mayor interés por apoyar las tiendas de barrio con hasta 78 por ciento de su población enfocada en esa característica a la hora de adquirir productos, seguido de México con 66 por ciento y Colombia con 64 por ciento.

Esta tendencia del “localismo” está impulsada en gran medida por las personas que son más conscientes de la situación ambiental, señala el estudio.

En ese sentido, las marcas de productos deben enfocarse en el “Brand Purpose”, es decir, generar un impacto positivo en la vida de las personas y el mundo, yendo más allá de los beneficios de su producto, apunta el estudio de Kantar realizado a 11 mil consumidores de 27 países.

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