"La competencia en el mercado tiene como función asignar a cada individuo la tarea de hacer lo que más beneficia a la sociedad”

Ludwig von Mises

Economista austriaco


A pesar de los resultados en los mercados y la poca confianza de losinversionistas, hay quienes todavía tienen confianza en esta medida

Los Bancos Centrales de China, Inglaterra y el Europeo se coordinaron para anunciar medidas para apoyar el crecimiento.

El Banco Central Europeo (BCE), que había sido de los más ortodoxos en cuanto a estímulos se trataba, disminuyó su tasa de interés objetivo.

El instituto central de China hizo lo propio y el  Banco Central de Inglaterra incrementó su programa de compras de activos.

El BCE situó el tipo de interés de corto plazo en 0.7 por ciento, por primera vez debajo del 1 por ciento en 12 años, desde que tiene la función de controlar la tasa en la zona euro, la tasa por depósitos la bajó a cero.

Todas las medidas son con miras a estimular una economía que responde cada vez menos a este tipo de políticas.

Los banqueros están arrinconados, pues los políticos del mundo parecen no poder ponerse de acuerdo para impulsar cambios que mejoren la economía real.

Aunque el Banco Central Europeo actuó de manera agresiva, y con unanimidad de  todos sus miembros, los inversionistas esperaban acciones más fuertes.

Aun con la medida que tomó la autoridad monetaria de la Eurozona, el euro cayó en más del uno por ciento, para situarse en su nivel más bajo del último mes.

Pese a los anuncios, los bonos soberanos de España y de Italia vuelven a presionarse y se ubican por encima del 6 por ciento de tasa de interés.

Reacción negativa

Por su parte, los mercados accionarios en Europa rompen el rally alcista y presentan bajas generalizadas, destacando la caída del 3 por ciento en el IBEX de España y el 2 por ciento del MIB de Italia.

Después de anunciar las bajas en las tasas de interés, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, hizo declaraciones en una conferencia de prensa desde Frankfurt, Alemania.

“Es claro que cuando la demanda de bonos esté muy débil, el impacto del cambio del precio como valor agregado de la economía está callado” con esto Draghi explica porqué no hubo una reacción favorable a los anuncios.

La interpretación es más simple, hay temores por parte de los inversionistas ante economías que están cayendo en recesión, las medidas no son nuevas y no se ve un consenso para su adopción.

La situación de China no es diferente. Su economía sufrió una contracción en la tasa de crecimiento del primer trimestre del año al segundo, (bajó de 8.1 a 7.8%). Debido a esto, las autoridades optaron por estimular la economía por medio de un estímulo monetario.

El Banco Popular de China bajó su tasa de interés objetivo a un año en 0.31 por ciento y la tasa de depósito en 0.25 por ciento, mismas que serán efectivas desde hoy. Bajo condiciones más favorables, acciones como éstas darían importantes estímulos a la economía.

A pesar de los resultados en los mercados y la poca confianza de los inversionistas, hay quienes todavía tienen confianza en la medida. Joseph Lupton, economista global de JP Morgan cree que “todavía se puede argumentar que esta medida resulta de ayuda”.

Pero economistas como Lupton son la minoría. Aunque todos están de acuerdo en que las acciones parecen coordinadas, según el jefe de investigación económica de ABN Amro, los mercados no dan muchas señales de aliento.

Si uno es optimista, estas medidas, junto con el rescate bancario a España, parecieran como la semilla para mayor integración económica europea.

Sin embargo, puede ser optimismo infundado, pues algunos países, como Alemania, siguen tratando de dar menos garantías a otros que no son considerados responsables fiscalmente y que ocasionaron el problema de los déficits.