En el camino a la recuperación del sector automotriz se vislumbran tres grandes “baches” que amenazan con hacer de este un proceso poco dinámico: la lenta recuperación de la demanda interna, la escasez de microprocesadores y la regulación en la venta de los autos “chocolate” en el país.

Este sector manufacturero, que después de los alimentos y bebidas es el más relevante del país, ya mostraba signos de desgaste incluso previo a la pandemia por COVID-19 por la disminución en la demanda interna, pero durante 2020 su situación se agravó con la suspensión de sus actividades desde la segunda quincena de marzo y hasta el 1 de junio de ese año.

Este paro de actividades significó una caída de 24.2 por ciento en su Producto Interno Bruto (PIB) durante el segundo trimestre de 2020 comparado con el trimestre anterior, cuando alcanzó 3.17 billones de pesos, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía.


“El sector automotriz ha sido el más dinámico de los últimos 10 años y su debilitamiento puede generar de alguna forma un letargo en el crecimiento y recuperación de México, además el sector exportador es uno de los que más ha crecido como fuente de Inversión Extranjera Directa y hay estados como Guanajuato, San Luis Potosí, Aguascalientes, el propio Estado de México y otros que tienen una fuerte dependencia del sector automotriz”

José Luis de la Cruz Gallegos

Director del IDIC

Uno de los aspectos que más preocupa es la baja dinámica en las ventas internas de automóviles producto del letargo en la recuperación del poder adquisitivo de los mexicanos después de la crisis sanitaria.

De enero a septiembre de 2019 se registró la venta de 955 mil 557 vehículos en el mercado interno, que representa 30.4 por ciento más de los 664 mil 402 que se vendieron en ese mismo periodo de 2020 y 20.6 por ciento más que los 757 mil 846 del 2021.

“El mercado interno es la mayor restricción sobre todo porque refleja la densidad de la economía mexicana y al final de cuentas está relacionada con los autos ‘chocolate’, la debilidad del consumo hace que busquemos automóviles baratos aunque no tengan las condiciones tecnológicas y técnicas que ya requieren estos tiempos”, apunta el especialista.

Autos ‘chocolate’

Otro foco de preocupación por parte de los integrantes de la industria automotriz de México es el decreto que permite la regulación de los automóviles extranjeros conocidos como “chocolate” firmado por el presidente Andrés Manuel López Obrador el pasado 17 de octubre.

La entrada al país de estos coches impactará directamente en las ventas del parque vehícular producido en el país, advierte De la Cruz Gallegos.

Para tratar de parar la regularización de lo que consideran “contrabando automotriz” y “un premio a las mafias criminales y a la burocracia corrupta”, la Asociación Mexicana de Distribuidores de Autopartes (AMDA) no descarta interponer amparos contra el decreto del Presidente.

“Son vehículos que ya están descartados del mercado de Estados Unidos, que son de segundo o tercer uso, vienen a nuestro país y de alguna manera inhiben la venta de autos nuevos, es un parque automotriz que con dos mil 500 pesos se va a poder regularizar”, explica el especialista.

Persistente escasez de chips en la industria automotriz

El dolor de cabeza constante de la industria desde que inició 2021 ha sido la escasez de semiconductores, pero las alarmas se prendieron cuando en septiembre de este año se reportó una caída en la producción del orden del 33 por ciento en comparación al mismo mes del año pasado.

La disminución en la oferta de los semiconductores, indispensables para manufacturar cualquier clase de dispositivo electrónico, podría prolongarse hasta 2023, lo que generará severos cambios en la forma y modo en que las grandes empresas producen sus dispositivos.

De hecho, uno de los efectos más notables será la desaparición o disminución de productos de “gama baja” debido a que, ante la escasez de semiconductores, las empresas enfocarán sus suministros en productos de mayor calidad y el paro en producciones de plantas automotrices. Por ejemplo, durante 10 días de octubre la automotriz Volkswagen en México detuvo su producción.

20.6

por ciento menos autos se han vendido en el mercado interno en 2021 en comparación con 2019

“Se va a dejar de producir cierto tipo de automóviles, que muchos son fabricados en México, es decir, los de gama alta se hacen en Estados Unidos, entonces ese cambio puede afectar lo que se produce en México y evidentemente los puntos de inversión que se generan”, explica De la Cruz Gallegos.

Partes de la producción de un automóvil como control de navegación, sistemas de asistencia al conductor o el funcionamiento de las bolsas de aire requieren de forma indispensable de semiconductores, por lo que los problemas para obtener los chips están impactando a la industria automotriz con pérdidas de hasta 110 mil millones de dólares al concluir 2021, de acuerdo con cálculos de la consultora AlixPartners.

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