La sede oficial de la Iglesia católica, el Vaticano, negó haber extendido una invitación oficial a Samuel García, gobernador de Nuevo León, y a su esposa, Mariana Rodríguez, para visitar al papa Francisco. 

El pasado 25 de octubre, García indicó que durante la siguiente semana viajará al Vaticano con su esposa para visitar al santo padre.

Incluso, en su publicación preguntó a sus seguidores de redes sociales si invitaban al papa al estado que dirige. 

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Samuel García (@samuelgarcias)


García sugirió que la reunión se acordó luego de que se supiera en la Santa Sede que Mariana Rodríguez se cortó el cabello en solidaridad con un niño con cáncer. 

Te sugerimos: Samuel García compara a Mariana Rodríguez con Diana de Gales: “Estoy enamorado de ella”

Sin embargo, pese a los dichos de la pareja, la santa sede negó que en su agenda tengan programado el encuentro con el gobernador de Nuevo León y su esposa. 

El departamento de comunicación social de la Ciudad del Vaticano se dio a la tarea de desmentir lo dicho por Samuel García. 

Tras recibir una llamada por parte del reportero Víctor Badillo, desde la oficina emplazada en Roma le dijeron “no hay ninguna reunión, no tenemos nada en la agenda”. 

Después de que el reportero contara a la persona que respondió que el gobernador sostiene haber sido invitado, la persona le respondió que puede ser una confusión.

“Puede ser que alguien, cualquier persona, lo invitó (a Samuel García) para que acuda a las audiencias públicas de cada miércoles. Las entradas son gratuitas y has de solicitarlas antes de tu viaje a la Prefectura de la Casa Pontificia”, explicó el interlocutor de Badillo. 

El departamento de Prensa de El Vaticano subrayó que de ocurrir, la visita de Samuel García y Mariana Rodríguez no tendrá carácter “de Estado”, aunque sí podrían intercambiar unas breves palabras con él.

“Pero no es una visita de Estado. No es una invitación del Vaticano. Es solo una invitación colectiva a una audiencia para todos, a una audiencia Pública. Existe allí la posibilidad de saludarlo, pero se hace una línea de personas, y pasan como si fueran a comulgar, ahí podrán cruzar unas breves palabras con él”, explicó el funcionario del Vaticano.