La Dirección de Metrorrey anunció que procederán legalmente con quienes resulten responsables por la falla estructural de la Línea 2, misma que provocó el cierre temporal de seis estaciones por hasta medio año.

Abraham Vargas, director de la paraestatal, señaló que el departamento jurídico alistará la estrategia a seguir, toda vez que la reparación del desperfecto costará varios millones de pesos, y se necesitará, además, entre tres y cuatro soluciones de ingeniería para reforzar los capiteles.

“Nosotros ahorita nos concentramos en salvaguardar la vida de los usuarios, acelerar los procesos de rehabilitación de reforzamiento (…). El equipo de abogados está preparando la demanda, y eso lo podemos comentar más adelante; el proyecto ejecutivo nos va a arrojar qué tipo de material, cuántas fuentes de trabajo, falla logística y suministro, a partir de ahí nosotros podemos estimar el costo, porque sí van a ser varios millones de pesos”, admitió.

¿Quiénes inauguraron el tramo afectado?

La Línea 2 de Metrorrey se inauguró el 30 de noviembre de 1994 por el entonces gobernador Sócrates Rizzo, e inicialmente incluía un recorrido que iba desde la estación Zaragoza, en el centro de Monterrey, hasta la estación subterránea de General Anaya, en los límites con San Nicolás.

El 31 de octubre de 2007, durante la administración de Natividad González Parás, se inauguró una ampliación, ya elevada, que iba desde General Anaya hasta la estación Universidad.

Finalmente, el 1 de octubre de 2008 se completó la segunda etapa de la ampliación que iba desde Universidad hasta Sendero, por lo que el tramo afectado es el construido durante el periodo de ‘Nati’ González Parás, quien además fue maestro del actual gobernador, Samuel García, durante su doctorado en la Universidad Autónoma de Nuevo León.

La construcción del tramo fue liderada por Siemens y otros proveedores del rubro, como Bombardier y Constructora Garza Ponce.

No es un trabajo cualquiera: Abraham Vargas

El director de Metrorrey aseguró que las reparaciones en el tramo no serán sencillas, ya que se requerirá la intervención de diversas empresas del sector; sin embargo, aclaró que la falla ocurrió principalmente por errores en el diseño y la construcción.

“Son trabajos muy críticos, no es un trabajo cualquiera lo que estamos haciendo; tenemos evidencia de que esta falla ocurre por errores de diseño y en el proceso constructivo que nos obligan no sólo a hacer intervenciones menores, sino a realizar rehabilitación y un reforzamiento mayor; incluso, va a cambiar la estética del capitel como lo conocemos”, adelantó Vargas.

El funcionario señaló que, en meses pasados, Metrorrey había establecido un contrato con una empresa especializada que incluía la revisión estructural y sellado con resina para darle continuidad al concreto, así como la instalación de sensores para monitorear las fallas.

Sin embargo, ante la evidencia física de la estructura y el riesgo inminente de colapso al circular el tren ligero, se optó por suspender el servicio en el tramo y llevar a cabo una reparación a profundidad.