La lectura de los movimientos en el gabinete de Miguel Ángel Mancera Espinosa al interior del Gobierno del Distrito Federal podría interpretarse en términos de quién ganó y quién perdió de acuerdo al presupuesto que su nueva función le permitirá administrar.

Dentro del círculo rojo de Miguel Ángel Mancera a su llegada al frente de la Ciudad de México, se identificó a un grupo de amigos abogados que lo acompañaron en la aventura de ser procurador de Justicia del DF, y luego en la jefatura de Gobierno.

Algunos ya no están, otros cambiaron de cargo y unos más resultaron fortalecidos durante el llamado proceso de evaluación del gabinete.

Mala jugada

Con los cambios al gabinete, de manera casi natural se reacomodó el tablero de fuerzas en el equipo del primer mandatario de la ciudad.

En medio de acusaciones y cuestionamientos respecto a su actuar, Héctor Serrano Cortés dejó la Secretaría de Gobierno del Distrito Federal, que como parte de la estructura tiene a su cargo todo el control del Sistema Penitenciario del Distrito Federal.

Es decir, aunque Hazael Ruiz es el subsecretario del Sistema Penitenciario, en la práctica Héctor Serrano, secretario de Gobierno hasta el jueves de la semana pasada, tenía bajo su control 12 reclusorios, penitenciarias y centros varoniles de reinserción social de la Ciudad de México.

Además de controlar las cinco comunidades de adolescentes que también forman parte de esta red. Y el manejo del millonario presupuesto.

Serrano Cortés pasó de manejar un presupuesto anual de más de 3 mil 600 millones de pesos en la Secretaría de Gobierno, a uno que representa la tercera parte, mil 270 millones en la Secretaría de Movilidad.

El mismo caso aplica para Rosa Icela Rodríguez, quien dejó Desarrollo Social. De manejar el tercer presupuesto más voluminoso del GDF de más de 8 mil 500 millones de pesos anuales, ahora administrará uno de apenas 200 millones de pesos en la Secretaría de Desarrollo Rural, su nuevo cargo.

Los beneficiados

José Ramón Amieva fue uno de los funcionarios que se empoderó a partir de los cambios realizados por Miguel Ángel Mancera.

Hay algunas voces que lo mencionan como el posible “delfín” de Mancera para sucederlo con miras al 2018, pues lo nombró en un cargo clave que maneja todos los programas sociales del Distrito Federal a través de la Secretaría de Desarrollo Social.

A la vez, lo comparan con el movimiento de piezas que en su momento efectuó Marcelo Ebrard con Mario Delgado, al que cambió de la Secretaría de Finanzas a Educación para impulsarlo como su candidato.

Aunque aquella estrategia fracasó, en este sexenio José Ramón Amieva tendrá que demostrar que puede manejar la barra de apoyo social del GDF, que obliga al contacto directo con la gente y se relaciona con el voto en la capital.

Si de recursos se trata, Amieva, como Consejero Jurídico, manejaba un presupuesto anual de poco más de mil cien millones de pesos y ahora manejará los más de 8 mil 500 que se le destinaron a la Secretaría de Desarrollo Social.

Por su parte, la hoy secretaria de Gobierno, Patricia Mercado, manejaba un presupuesto de 890 millones y ahora controlará el de la Secretaría de Gobierno y Sistema Penitenciario de la capital.

Con esa lógica, el exdiputado local Manuel Granados se incorpora al gabinete en un puesto clave si de negociaciones se trata, el de Consejería Jurídica que dejó José Ramón Amieva.

Desde ese cargo el exdiputado local tiene bajo su control el Registro Público de la Propiedad y el Registro Civil de la Ciudad de México.

El caso de Alejandra Barrales Magdaleno llama la atención; la perredista renunció a su curul en el Senado de la República para sumarse al gabinete mancerista en la Secretaría de Educación, cuyo presupuesto oscila en apenas 650 millones de pesos anuales.

Algunos en el gabinete comentan que el paso de la exdiputada local al frente de la Secretaría de Educación podría ser temporal debido a que suena como una de las posibles candidatas a dirigir el PRD capitalino.

El exdiputado local Jorge Gaviño dejó su curul y la presidencia de Nueva Alianza en el DF para sumarse al gabinete y remplazar a Joel Ortega al frente del Metro, que maneja un presupuesto anual promedio de más de 15 mil millones de pesos.

Amalia García, exgobernadora de Zacatecas, no tenía algún puesto público al momento del “gabientazo”; ahora como secretaria del Trabajo en reemplazo de Patricia Mercado, manejará un presupuesto de 890 millones de peso anuales.

Los cambios al gabinete involucraron de manera directa a 13 servidores públicos, y está semana se prevé más ajustes en los equipos, renuncias y nombramientos.

Los expulsados

De equipo con el que Mancera llegó a la jefatura de Gobierno, uno de los que se cayó en el camino fue Édgar Armando González Rojas, de la Oficialía Mayor.

Mancera tuvo que exigirle la renuncia ante el escándalo provocado por la difusión de algunos audios que involucraron al funcionario con diversos casos de corrupción relacionados con sobreprecios de algunas adquisiciones.

El segundo fue Jesús Rodríguez Almeida, quien estaba al frente de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) y se vio envuelto en detenciones polémicas efectuadas por personal de la policía preventiva en diferentes manifestaciones en la capital, entre otros desatinos que terminaron con su salida del GDF.

Sin embargo, en las pasadas elecciones del 7 de junio, Mancera intentó impulsarlo a una fallida candidatura para diputado.