Reporte Indigo

Toma del Congreso de Puebla por el derecho a decidir

Grupos feministas tomaron el Congreso de Puebla por más de una semana

Grupos feministas tomaron el Congreso de Puebla por más de una semana

Las mujeres hicieron historia en la entidad al lograr por primera vez la toma de las instalaciones del Congreso de Puebla para exigir la despenalización del aborto y el reconocimiento a las identidades trans.

Desde el martes 24 de noviembre, feministas, en su mayoría universitarias, tomaron el Congreso de Puebla y advirtieron que no se irán hasta que haya un diálogo y resolución sobre sus peticiones con las autoridades.

Con mantas colgadas en la fachada del inmueble y con las leyendas “Nosotras parimos, nosotras decidimos” y “Aborto legal ya”, las mujeres organizadas denuncian una falta de compromiso de las autoridades locales por garantizarles una vida libre de violencia de género y su derecho a decidir sobre sus cuerpos.

En entrevista, Elena, a quien llamaremos así por seguridad y quien es integrante de la colectiva Coatlicue Siempre Viva, la cual al igual que Coordinadoras Feministas Puebla forma parte de la toma, explica que dicha decisión fue debido a que por la vía burocrática no se les daba respuesta a sus demandas.

“Nuestra lucha no es de ahora, desde hace un año hemos pedido la despenalización del aborto, así como un alto de la violencia contra las mujeres, hemos hecho los oficios para el Congreso y pedimos audiencias, debates públicos y no nos habían dado respuesta, lo intentamos por varios medios institucionales y no le interesaba a las autoridades, y luego llegó la problemática dentro de la pandemia que la violencia se exacerbó, por eso la toma, es nuestra respuesta a la nula respuesta del gobierno y las autoridades educativas”, detalla.


Grupos de feministas aseguran que no se irán hasta que haya un diálogo y resolución sobre sus peticiones con las autoridades de Puebla

Aunque la bandera del movimiento es la legalización del aborto, las protestantes también piden la implementación de la Ley Agnes, iniciativa para garantizar el derecho de las personas trans a una personalidad jurídica acorde con su identidad genérica, así como una alerta de género mejor implementada pues acusan que, aunque el estado actualmente cuenta con ella, no disminuyen los feminicidios.

Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) señalan que en Puebla se tiene un total de 185 feminicidios de enero de 2015 a octubre de 2020 pues en 2015 hubo nueve víctimas, en 2016 fueron 12, 2017 registró 27, 2018 tuvo 32, 2019 cerró con 60 y hasta octubre del presente año se contabilizaron 45 víctimas.

“En la petición del aborto y feminicidio también incluimos a las personas trans porque hay compañeros que pueden embarazarse y deben estar dentro de la petición, no se les puede dejar fuera, además que las compañeras trans no es justo que su esperanza de vida sea sólo de 20 a 35 años. En esta lucha vamos todas, de la mano, es caminar a la par para no retroceder”, sostiene Elena.

Para el delito de aborto, las cifras oficiales relatan que en el mismo periodo de tiempo se reportaron 43 casos.

45

víctimas de feminicidio se reportan de enero a octubre de 2020, de acuerdo con el SESNSP

Aunque el año pasado el Congreso de Puebla discutió la despenalización del aborto, se mantuvo la criminalización hacia quien lo ejerza pues sólo se redujo la sanción de hasta seis años de prisión a una pena que puede ir de los seis meses a un año.

De acuerdo con el Código Penal del estado, “se impondrán de seis meses a un año de prisión a la madre que voluntariamente procure su aborto o consienta en que otro la haga abortar, si concurren las tres circunstancias siguientes: que no tenga mala fama, que haya logrado ocultar su embarazo y que no sea fruto de matrimonio. Faltando alguna de las circunstancias mencionadas, se le impondrán de uno a cinco años de prisión”.

Además, menciona que el aborto no es sancionable solamente cuando sea causado sólo por imprudencia de la mujer embarazada, el embarazo sea el resultado de una violación, cuando de no provocarse el aborto la mujer embarazada corra peligro de muerte, a juicio del médico que la asiste, oyendo éste el dictamen de otro médico, siempre que esto fuere posible y no sea peligrosa la demora; y si el aborto se deba a causas eugenésicas graves, según dictamen que previamente rendirán dos peritos médicos.

Diálogo pendiente en el Congreso de Puebla

Este martes, en una rueda de prensa, el gobernador Miguel Barbosa manifestó que el Congreso no puede ser presionado para aprobar una reforma que legalice la interrupción del embarazo y calificó la protesta como un escenario de “confrontación”.

“Estamos a tiempo de que no se vuelva una confrontación, se está llevando por el peor camino. No van a conseguir nada así. Lo que quieren hacer es un gran escándalo, ¿con miras a qué? A fines políticos, sin duda que sí”, afirmó el mandatario.

Para las mujeres la negociación para soltar el Congreso de Puebla es no solamente tener en su poder acuerdos firmados y públicos, sino también pruebas que los trabajos legislativos estén en marcha así como la elaboración de campañas educativas sobre el aborto con ayuda de la Secretaría de Educación Pública estatal.

“La primera reunión con algunos legisladores fue dos días después de la toma, pero no hemos tenido la mesa específica del tema del aborto pero todas exigimos una mesa de diálogo con el gobernador, Miguel Barbosa; el presidente del Congreso, Gabriel Biestro; la presidenta municipal, Claudia Rivera; representantes de universidades públicas y privadas; de la Fiscalía General del estado, y autoridades de la SEP”, menciona Elena.

Aunque el pasado viernes 27 de noviembre se realizó una segunda reunión, las mujeres señalan que las negociaciones no tuvieron avances, pues no se presentó un plan concreto para la realización de parlamento abierto en el que se discutirá el tema de la despenalización del aborto.

“Atención no recibimos pero qué tal este lunes 30 de noviembre que sí hubo una camioneta de granaderos en la puerta trasera del Congreso y 30 policías mujeres que nos grabaron, pasaron patrullas estatales para hostigarnos. Parece que en Puebla las mujeres organizadas no tenemos diálogo pero sí intimidación”, cuestiona Elena.

De acuerdo con la joven, aunque las protestantes sólo ocupan la sala de protocolos, hay presencia de policías vestidos de civil dentro del espacio.


No tenemos nada firmado, ninguna garantía de nuestra seguridad ni del presidente del Congreso y mucho menos del gobernador, sabemos que tenemos la tentativa de que nos desalojen o sigan sus estrategias de intimidación pero aquí seguiremos con el apoyo de las demás compañeras

Elena

Manifestante de Puebla

A pesar del riesgo de seguir con la toma del Congreso, las organizaciones señalan que aunque en el estado se critique a las mujeres al protestar se seguirá con la gestión de redes de apoyo entre ellas y todas las que se sumen al movimiento, pues su apuesta es seguir en la lucha, encontrarse y saber que ya nunca más estarán solas.

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