Mientras el gobierno ve hacia atrás y con añoranza intenta replicar acciones y políticas del pasado, México se debe preparar y avanzar hacia el futuro, a través de las tecnologías.

El detonador para que el país avance serán las tecnologías exponenciales, es decir, aquellas cuyo precio y complejidad van disminuyendo conforme pasa el tiempo pero su capacidad y el número de sus usos aumentan para resolver una gran cantidad de problemas, muchos de ellos cotidianos.

Es así como en el día a día cobra más fuerza el uso de energías exponenciales como la inteligencia artificial, la robótica, la biotecnología, la genética, el Big Data y las nubes de almacenamiento.

Al respecto, especialistas consultados por Reporte Índigo coinciden en que para que el país avance y muchos de sus problemas se resuelvan es necesario el uso de estas tecnologías en lo académico, social, empresarial, en el sector salud y en el gobierno.

Esto, además, podría traer beneficios como la mitigación de los efectos del cambio climático, sentar las bases de la agricultura del futuro, terminar con las crisis del agua y fomentar sociedades más justas y con mejores condiciones laborales.

Para poder llegar a este escenario, señalan, es necesario enfrentar la primera barrera: el miedo a la tecnología, para después combatir la poca información que hay al respecto e impulsar que dichas herramientas crezcan con sentido social.

La pandemia de COVID-19, si bien representó una oportunidad de crecimiento para los más privilegiados, para la mayoría de la población que no cuenta con la conectividad necesaria, implicó exclusión

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con motivo de la Agenda Digital para América Latina y el Caribe 2022, publicó el informe “Tecnologías digitales para el nuevo futuro”, en el que advirtió que a pesar del crecimiento exponencial de las tecnologías digitales y su uso globalizado, existen en la región resultados negativos.

“El progreso de la tecnología también ha ido acompañado de resultados socialmente negativos, como la exclusión de una parte importante de la población de los beneficios de la digitalización, fundamentalmente porque sus ingresos no les permiten tener una conectividad significativa —es decir, un acceso de calidad—, acceso a dispositivos, conexión fija en el hogar y la capacidad para su uso diario. Se ha abierto así una fuerte brecha de demanda, ya que existe cobertura suficiente que no se concreta en conexiones y usos”, señala Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL.

Esta desigualdad, agregó la CEPAL, se hizo más evidente con la pandemia de COVID-19, ya que si bien fue un nicho de crecimiento para un sector y de oportunidades para los más privilegiados, para la mayoría de la población que no cuenta con la conectividad necesaria, representó exclusión.

Un ejemplo de esto es que durante la crisis sanitaria se hizo evidente que México no tiene una estrategia nacional de Cibersalud ni de telesalud y que solo el 23.4 por ciento de la población laboralmente activa pudo realizar su trabajo desde casa.

“Se necesita una digitalización que permita una recuperación inclusiva y sostenible y que estas tecnologías digitales tengan como resultado una mayor productividad, mejores empleos, mayores salarios, y ayude a reducir los altos niveles de desigualdad de América Latina y el Caribe. La digitalización es necesaria para un nuevo futuro y para avanzar hacia un estado de bienestar digital”, concluyó la CEPAL.

El aumento en la infraestructura tecnológica y en la digitalización representa también un beneficio económico, en el informe la CEPAL revela que si México mantiene un crecimiento constante en sus redes móviles, habría un incremento de 48.5 billones de dólares en el PIB para 2030 con un crecimiento anual del 0.40 por ciento.

De alcanzar la cobertura máxima prevista, el beneficio será de 38.4 billones de dólares en el PIB y un crecimiento anual del 0.67 por ciento. En contraparte, la inversión necesaria sería entre 12.9 a 37.4 billones de dólares.

Tecnologías para mejorar la vida

En el corazón de Silicon Valley, California, se encuentra el Centro de Investigación de la NASA. Ahí nació Singularity University, una comunidad global de innovación y aprendizaje que utiliza tecnologías exponenciales para resolver los grandes retos del planeta y construir un mejor futuro.

Jalisco será sede del 23 al 25 de noviembre del SingularityU Digital Series Jalisco 2021, un evento en el que especialistas de todos los sectores hablarán de los principales retos y las posibles soluciones.

Al respecto, Vivian Lan, CEO de Singularity U en México, comenta que la universidad fue creada para entender cómo podemos utilizar la tecnología de crecimiento exponencial para resolver problemáticas globales.

“No usemos la tecnología para hacer la vida más fácil, sino para hacer la vida mejor. La tecnología no es el objetivo, es la herramienta para poder escalar y aumentar el impacto que tenemos en el mundo. El objetivo es cambiarle la vida a miles de millones de personas y revolucionar la educación, la salud, la energía, combatir el cambio climático, la falta de agua, la gobernanza y los desastres naturales”
Vivian LanCEO de Singularity U en México

La especialista señala respecto al estudio de la CEPAL, que a la tecnología no se le deben de dar valores morales, pero acepta que sí puede ayudar a cerrar brechas o a abrirlas todavía más.

“La tecnología nos puede ayudar a cerrar brechas o a abrirlas aún más. Cualquiera de las dos decisiones que tomemos el resultado va a ser radical, porque tiene ese poder de escalabilidad”, agrega.

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