La operación Guayaquil

El 28 de marzo de 2016, agentes de la Policía Antinarcóticos de Ecuador inspeccionaban el área de carga del aeropuerto de Guayaquil cuando uno de sus canes los alertó sobre un tomógrafo. Al desensamblarlo, hallaron en su interior 300 bloques de cocaína. Su destino era la ciudad de Guadalajara.

Luis Herrera Luis Herrera Publicado el
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La Secretaría de Salud en Jalisco cuenta con un censo de posibles compradores de equipo médico
A nivel federal o estatal, ninguna autoridad esclareció si el tomógrafo que llegaría a Guadalajara tenía vínculos con instituciones de salud de Jalisco
“Ninguna persona física o moral inició el trámite de permiso de importación del Dispositivo Médico conocido como Tomógrafo ante esta Cofepris”
Maribel Bernal SaldívarAutorizaciones de Comercio Internacional y Publicidad de la Cofepris

El 28 de marzo de 2016, agentes de la Policía Antinarcóticos de Ecuador inspeccionaban el área de carga del aeropuerto de Guayaquil cuando uno de sus canes los alertó sobre un tomógrafo. Al desensamblarlo, hallaron en su interior 300 bloques de cocaína. Su destino era la ciudad de Guadalajara.

El hecho develaba a la importación de equipos médicos como una vía en uso para el tráfico de drogas hacia Jalisco, y pese a ello, tanto la Procuraduría General de la República, como la Fiscalía local, optaron por no abrir una indagatoria, según lo confirmaron vía transparencia (folios respectivos 0001700153516 y 02335316). 

Ninguna autoridad federal o estatal esclareció si el aparato que estaba por arribar a Guadalajara tenía vínculos con las instituciones públicas de salud de Jalisco, o con el clúster privado médico en el estado.

Según la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), poseedora de ese tipo de tecnología, no hay nada que la vincule al golpe de Guayaquil. En el memorándum 223, del 6 de junio de 2016, su director de Recursos Materiales, Germán Pérez de Celis, afirmó que: “no ha adquirido equipos de tomografía desde el 2014, mismo que fue debidamente recibido por el Hospital General de Occidente”.

Ese último tomógrafo la SSJ lo compró el 11 de diciembre de 2014, por 7.1 millones de pesos (MDP), a la firma Gianbar, y se importó desde Alemania, según el folio 01556116.   

Por su parte, el Hospital Civil de Guadalajara (HCG) asegura que no tiene nexos con el aparato que provenía de Ecuador.

Raúl Vicente Flores, coordinador general de Adquisiciones y Suministros, dijo: “el tomógrafo al que refiere no fue adquirido por el Organismo, por lo tanto no es propiedad de este”, y “no existe relación alguna con el equipo”, en el folio 01556216, del 6 de junio de 2016.

Los últimos tres tomógrafos comprados por el HCG datan del 9 de enero de 2010, por 19.8 MDP, a Impromed; del 30 de diciembre de 2011, por 25.7 MDP, a Absten; y del 21 de diciembre de 2012, por 24.8 MDP, a Absten. Los primeros para el Antiguo Hospital, el tercero, para el Nuevo.

Deslindes federales

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en Jalisco también se desmarcaron. 

A través de su Dirección de Administración, el IMSS rechazó estar ligado con el tomógrafo de Guayaquil. Los últimos tomógrafos que adquirió para Jalisco fueron en 2011, uno para Tlajomulco y otro para Puerto Vallarta.

Algo similar dijo el ISSSTE, cuya Jefatura de Servicios de Adquisición de Instrumental y Equipo Médico indicó que “el último procedimiento de compra realizado por esta Jefatura de Servicios para la adquisición de tomógrafos fue en el 2014”, según el recurso RRA 0673-16, del 2 de septiembre de 2016. 

En 2007-2016 el ISSSTE compró 27 tomógrafos en todo el país; ninguno para Jalisco.

Finalmente, la Secretaría de Salud (SS) federal también se hizo a un lado: “El tomógrafo no es propiedad de la SS y no se han realizado procedimientos de contratación para la adquisición de tomógrafos” desde 2007, y aunó: ”no se tiene ningún tipo de relación con el tomógrafo”, es el folio 0001200220016, del 29 de junio de 2016.  

Tomógrafo clandestino

De acuerdo con informes obtenidos de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), de haber arribado a Guadalajara ese tomógrafo desde Guayaquil lo habría hecho de forma clandestina.

El ingreso al país de un tomógrafo requiere de un permiso de importación de dispositivos médicos que emite la Cofepris, pero ninguna institución pública ni privada en México lo solicitó.

El aval de Cofepris es  un requisito previo para solicitar el Pedimento de Importación ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) que es “de suma importancia (…) para liberar las mercancías aglutinadas en cualquier aduana de territorio nacional”, detalló la dependencia.

Hallazgo

La policía antinarcóticos ecuatorianas evitó en marzo del 2016 la exportación hacia México de un aparato médico cargado con droga:

En el Aeropuerto José Joaquín de Olmedo, en Guayaquil, agentes del Centro Regional de Adiestramiento Canino descubrieron el cargamento.

El 27 de marzo en el patrullaje de rutina en la zona de carga, Jésica, una can policía, alertó al olfatear el tomógrafo.

Al inspeccionar el aparato y medir la densidad de la estructura, los agentes verificaron que había un doble fondo que escondía unas cajas.

Encontraron bloques en forma rectangular, a cada uno de ellos le habían untado grasa de motor, para burlar el olfato de los perros antinarcóticos.

Además, la cocaína estaba forrada con fundas plásticas transparentes con cinta de embalaje, el logotipo interior era ‘R R’.

El representante de la empresa exportadora quedó retenido para investigaciones.

La anomalía

En todo caso, la opción que tomó el crimen organizado trasnacional para traficar la cocaína sudamericana desde Ecuador a Guadalajara, ocultándola en un tomógrafo, presentaba una alta probabilidad de ser detectada por las autoridades por lo inusitada que resultaba.

De hecho, en los registros nacionales de la Cofepris no figura un solo establecimiento médico en México con tomógrafos traídos de Ecuador, lo que hacía sumamente anómala la operación de Guayaquil.

“El número de solicitudes para expedir Avisos de Funcionamiento, ni solicitudes (de) licencia sanitaria para establecimiento de atención médica (sic), relacionados con tomógrafos cuya procedencia u origen sea el país de Ecuador, es igual a cero”, y sin estos permisos “ningún establecimiento de atención médica podría operar con legalidad en territorio nacional”. 

A ello se suma que son fácilmente identificables los potenciales compradores de un tomógrafo en Jalisco, pues la SSJ cuenta con un padrón de establecimientos que los usan, con 53 centros, nueve de estos públicos -del orden local y federal-, y el resto, privados.  

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