Las policías locales han sido señaladas como las fuerzas del orden más débiles del país, por lo que se pretende mejorar su modelo con una reforma a nivel federal que no se ve alentadora tanto para integrantes de estas corporaciones como para especialistas en materia de seguridad.

Su falta de capacitación, de equipo, los malos salarios y los altos niveles de corrupción al interior de las fuerzas tanto municipales como estatales las han convertido más en un lastre para acabar con el problema de la violencia y la inseguridad que en una solución.


Policías acusaron que los bajos salarios a nivel regional generan que los elementos busquen ingresos por la vía de la ilegalidad

Con la intención de revertir esta situación, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y la Conferencia Nacional de Seguridad Pública Municipal alistan un proyecto de reforma a las policías locales del país.

De acuerdo con un comunicado de la Secretaría de Seguridad Pública federal, la reforma que se prepara está enfocada a simplificar el informe policial homologado, reducir turnos de los policías locales, hacer más eficiente el examen de control de confianza y mejorar las competencias de proximidad de los elementos adscritos a la seguridad pública.

Sin embargo, no es el primer intento de reforma ni de mando único en el país.

En 2008, con Manuel Mondragón y Kalb como titular de Seguridad Pública a nivel federal, se realizó una reforma a las policías municipales con la intención de mejorar los controles de confianza, la selección del personal y reconocer a los buenos elementos.

Pero dicha reforma no funcionó porque no tuvo un seguimiento por parte de los Gobiernos posteriores quienes modificaron los programas policíacos, algo contraproducente para los uniformados.


“Cada sexenio se cambia al director de la Secretaría y no hay continuidad. El fracaso de la policía local es la falta de compromiso en los proyectos; cambian de nombres, de uniformes y hasta de policías. Entonces el oficial no se compromete porque cambian las administraciones y los proyectos, a nadie le gustaría ser carne de cañón por nada”

María del Carmen Cendón

Académica Universidad La Salle

Cambios y modelos fallidos

Los cambios más recientes datan de la reforma constitucional de junio del 2008 que derivó en la creación en enero del 2009 de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, organismo que se integró a la Secretaría de Gobernación (Segob).

Dos años más tarde, en 2010, se presentó la iniciativa para reformar diversos artículos de la Constitución mexicana que permitieran la creación de un mando policial único.

En 2013 desaparece la Secretaría de Seguridad Pública, y se crea la Comisión Nacional de Seguridad, también parte de la Segob –actualmente es la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC)– pero no existe una disminución de los índices de delincuencia.

En abril de 2019, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) informó que hubo 2 mil 716 víctimas de homicidio doloso en ese mes y 76 de feminicidio, un promedio de 94 asesinatos diarios.

El experto en seguridad de México Evalúa, David Ramírez de Garay, comentó que entre los factores por los que fracasan las policías municipales aún cuando son parte del mando único es por la falta de instrumentación.

“No están cumpliendo las características esenciales de un policía y están trabajando en zonas de alto conflicto, por eso, o escuchamos noticias de que son asesinados o que se coludieron con el crimen”, mencionó.

A su vez, Antonio Álvarez León, analista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), consideró que las policías locales están en una situación de ineficacia porque antes de la implementación del mando único no contaban con protocolos homologados de actuación en interinstitucionales y la reforma de 2008 rompió con el esquema de carrera policial ascendente.

“Cuando se implementaron los primeros modelos de carrera policial se dijo que habría una mejora laboral, pero no funcionó porque se siguieron esquemas diferentes”, apuntó.


La falta de protocolos homologados de actuación entre instituciones y las reformas de 2008 rompieron con el esquema de carrera policial ascendente

Por su parte, policías locales de la Ciudad de México consideraron que la reforma al trabajo policial no sirvió porque no hubo el modelo de carrera que se propuso.

“La reforma de 2008 está bien y sirve para depurar pero no para mejorar, en vez de hacer un aumento general de sueldos y condiciones para todos, nos dieron un grado más y ya”, mencionó un miembro de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la capital quien prefirió omitir su nombre.

Un activo de la Fuerza de Tarea, quien también prefirió el anonimato, mencionó que la reforma no sirvió porque tanto como municipio como instituciones siguieron diferentes tipos de entrenamiento.

“El mando único ya existe, otra reforma no servirá, porque aún cuando ya hay un mando único, a nivel local la capacitación es diferente” argumentó.

Mejoras que nunca llegaron

Los policías consultados aseguraron que las mejoras laborales prometidas tanto a nivel federal como local nunca terminaron de aterrizar.

“Un pago insuficiente hace que muchos busquen cómo ganar de dinero de otras formas, esa es la raíz del problema”, apuntó el miembro de la Fuerza de Tarea.

El entrevistado indicó que aún cuando forma parte de un cuerpo especial, su sueldo es similar al de sus colegas que llevan un mes de entrenamiento.

A su vez, el efectivo de la SSC señaló que en la institución, al igual que a nivel federal, continúa la práctica de dar ascensos por “amiguismo”.

“A los que tenemos una licenciatura nos han relegado están poniendo puros cuates”, mencionó.

Ambos casos refirieron que tampoco les ha llegado el aumento salarial que les prometió la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo.

En este sentido, el investigador de México Unido Contra la Delincuencia (MUCD), Juan Francisco Torres Landa, indicó que la nueva reforma debe mejorar los requerimientos para las contrataciones, remuneraciones y condiciones laborales o será inútil


“Es importante para estas corporaciones den prestaciones adicionales como vivienda digna, seguro médico y de vida proporcionales a los riesgos que sus integrantes padecen. No es tanto que el salario sea bajo, sino que no tenemos donde vivir y que si fallecemos, que pasará con nuestra familia, es lo que ellos piensan”

Juan Francisco Torres Landa

México Unido Contra la Delincuencia

Lo anterior, hará que existan policías comprometidos con el servicio a la ciudadanía y con los objetivos de las instituciones.

Una percepción compartida por la académica de La Salle, María del Carmen Cendón, quien refirió que además de la carrera policial ascendente, se necesitan que por ley tengan mejores equipamientos para combatir a la delincuencia, por la cual se encuentran rebasados.

“La reforma que se está creando creo que debe contemplar las condiciones de capacitación pero también las de riesgo, se debe permitir mejores armas de cargo y automóviles para traslado, porque la delincuencia está más avanzada, tienen armas de larga distancia y los policías no”, explicó.