Hoy se cumplen seis meses del primer caso de coronavirus COVID-19 oficialmente reportado, tiempo en el que se ha demostrado la falta de personal sanitario y de infraestructura para enfrentar la pandemia, lo que a su vez ha provocado la pérdida de empleos, lesionando la economía de miles del familias, y una caída histórica del Producto Interno Bruto calculada en 8.8 por ciento.

Expertos consultados aseguran que se politizó el uso del cubrebocas, hubo fallas en la aplicación del modelo centinela con el que se desdeña la aplicación de pruebas masivas a posibles portadores y la estrategia económica ha quedado mucho a deber.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) afirma que patentará “la vacuna que se empleó en México” para enfrentar la crisis económica porque es “ejemplo mundial”, ya que no se apostó por contratar deuda como otros países lo hicieron.

“Vamos a escribir la experiencia de qué hicimos nosotros a diferencia de lo que se hizo en otros países, y con resultados, con datos”, ha dicho el mandatario.

El presidente afirma que a finales de este año México estará en la normalidad productiva ya que el país va recuperándose poco a poco en materia económica. Mientras que organismos empresariales hablan ya de al menos un quinquenio perdido en materia económica.

52 mil

empleos ha recuperado el Gobierno federal hasta agosto

En lo que va del mes de agosto, de acuerdo con cifras oficiales, se han recuperado 52 mil empleos formales tras la crisis por la pandemia del coronavirus.

Los empresarios consideran que no es nada para más de un millón de empleos que se perdieron en los cinco meses de pandemia.

De gira por el norte del país, en estados como Durango, Coahuila y Nuevo León, el mandatario mencionó que México es de los países con menos afectaciones económicas por la epidemia de COVID-19 debido a los créditos para fortalecer la economía popular.

1,117,584

plazas laborales se perdieron entre marzo y julio del 2020

“Hemos optado por aplicar una estrategia nueva que nos está dando resultado. Es una vacuna contra la crisis económica. Se apoyaba arriba siempre a las grandes corporaciones, a los bancos y no permeaba, no bajaba (…) decidimos apoyar de abajo hacia arriba, entregando de manera directa el apoyo a la gente”, expuso el miércoles en Coahuila.

Una década para la recuperación

Los empresarios del país no comparten la visión oficial y afirman que al país le tomará entre cinco y 10 años la recuperación económica para llegar a donde estábamos al inicio de sexenio.

“Con miras a lo que presentó el Banco de México, que estima una caída hasta del 12.8 por ciento al cierre de 2020, estamos hablando de una caída de dimensiones muy difíciles de recuperar inclusive en cinco o 10 años. Aunque todavía hay un espacio para que el gobierno pueda plantear medidas para la recuperación de la economía”, afirma Mylene Cano, jefa de análisis económicos de Coparmex.

La Confederación Patronal de la República Mexicana considera que a poco tiempo de que se presente la propuesta del Gobierno federal para el Presupuesto de Egresos de la Federación, es importante que se destine una parte para la reactivación económica del país.


La gente no va a poder consumir como lo hacía antes por más que abramos la economía. Eso es una parte, y la otra es que no hay ningún estímulo del Gobierno para que eso ocurra, para que la gente a lo mejor tenga alguna transferencia a sus ingresos, para proteger los empleos o para incentivar a que haya más trabajos

Mylene Cano

Jefa de análisis económicos de Coparmex

Ante la pérdida de empleos formales, estimada en un millón 117 mil 584 plazas entre marzo y julio de 2020, los anuncios de la recuperación de 52 mil puestos formales de trabajo dada a conocer el 15 de agosto por el presidente es una acción mínima para lo que requiere el país.

“La verdad es que eso no es nada comparado con lo que se ha perdido. Es menos del 5 por ciento de todo lo que hemos perdido en estos meses. Si nos vamos a este ritmo por mes nos vamos a tardar varios años en llegar a lo que teníamos”, explica la especialista.

La experta confirma que, desde que se lleva a cabo la medición del PIB, México no había padecido una caída tan abrupta en su producción de riqueza.

“Tenemos que tener crecimientos muy altos y sostenidos en lo que resta del sexenio para poder terminar con algo similar a lo que teníamos en el sexenio anterior. Entonces, la verdad es que el deterioro que han tenido las empresas -a lo mejor muchas empresas no han despedido a trabajadores- pero han tenido deterioros en sus ingresos y su capacidad de invertir y de crecer se ha visto mermada”, asegura Mylene Cano.

IMSS atiende a 615 mil pacientes

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó que ha atendido en esta pandemia a 615 mil 538 pacientes con sintomatología respiratoria de los cuales un 54.2 por ciento resultó positivo de SARS-CoV-2.

De acuerdo con información del Instituto, en las Unidades Médicas destinadas para la atención de COVID-19, hasta el día de ayer había seis mil 856 pacientes, y de éstos mil 041 se encuentran en condiciones graves.

A la fecha hay 290 unidades médicas de segundo y tercer nivel asignadas a la atención del COVID-19 que cuentan con más de 16 mil camas. A esto se agrega el diseño de unidades temporales y renta de infraestructura como el caso de los CRIT.

El IMSS plantea que uno de los retos es la contratación de personal, sobre todo en médicos enfocados en la atención a la pandemia.

“Se requiere continuar trabajando en mejorar la infraestructura de camas de hospitalización y equipo médico, así como incrementar la contratación, preparación y profesionalización del recurso humano, principalmente médicos especialistas”, explica.

También puedes leer: López-Gatell aclara que no se pueden pedir pruebas de COVID a los empleados

‘Vacuna contra COVID-19 no cambia estimaciones’

La fabricación de una vacuna no cambia mucho el escenario catastrófico para México en el que las estimaciones indican que habrá unos 150 mil muertos en esta pandemia, afirma Laurie Ann Ximenez Fyvie, doctora en Ciencias Médicas.

Ximenez Fyvie tiene una especialización en microbiología por la Universidad de Harvard y es jefa del Laboratorio de Genética Molecular en la Facultad de Odontología de la UNAM.


A pesar de que México se encuentra participando en la creación de un medicamento contra el coronavirus, para cuando éste salga al mercado la población ya habrá sido gravemente afectada por la pandemia

Considera que es positivo que se trabaje en obtener una vacuna contra el COVID-19 porque da esperanza y alienta, “pero debemos ser claros, la vacuna no llegará a tiempo para cambiar esas proyecciones y estimaciones que se van a cumplir con las que la Universidad de Washington de aquí al 1 de diciembre habla de 150 mil muertos”.

En el mejor escenario, en el cual la vacuna a la que le apostó México, la de AstraZeneca, sea muy efectiva y segura, se aplicaría hasta mayo o junio del año próximo, plantea.

Afirma que el enfoque de salud pública debe ser cuántas personas pueden salvarse hoy de COVID-19.

Escenario después de COVID-19 adverso

Laurie Ann Ximenez Fyvie añade que el personal médico está desgastado física, emocional y psicológicamente porque se le tiene sujeto a un nivel de demanda muy alto desde el mes de marzo.

“Y ahora que les vamos a decir que después del COVID viene la influenza, se prevé un escenario catastrófico”, expresa.

Otro factor a considerar es que tampoco se ha atendido a todos los pacientes que requieren de un tratamiento de manera permanente como los que reciben diálisis o quimioterapias, entre otros.

“El escenario pinta muy mal porque la influenza se va hasta los meses de marzo o abril y no habrá vacuna de COVID-19 para entonces”, subraya.

“Lo que ha sido claro es que no se han tomado las medidas adecuadas para controlar la crisis no solo sanitaria, sino la social y la económica”, asevera.

Menciona que aunque se tuvo tiempo en México, después de que inició en China y se observó lo que pasaba en Estados Unidos, no se tuvo control migratorio ni de tránsito interno en el país, “lo que fue un error grave”.

Tampoco, de acuerdo con la experta, se hizo un tamizaje de los visitantes extranjeros aunque se sabía que la epidemia estaba en su fase alta en Europa y en otros países con una transmisión comunitaria altísima al igual que de carga viral.

“Se debió seguir una estrategia de contención como se hace en todos los países que han tenido gran éxito como Taiwán, Japón o Alemania”, afirma.

También puedes leer: Medicamentos para pacientes con COVID sólo serán expedidos con receta médica: Cofepris

‘La austeridad cuesta vidas’

La austeridad en el combate a la pandemia por el nuevo coronavirus en México ha costado vidas, aseguró Francisco Moreno Sánchez, internista infectólogo y jefe de programa COVID-19 en el Centro Médico ABC de la Ciudad de México.

“En materia de salud estamos muy atrás y necesitamos invertir mucho en lugar de quitar dinero, llevar una pandemia austera ha costado muchas vidas”, afirma el médico en en entrevista con Reporte Índigo.

“Fuimos unos de los últimos países en ser afectados, teníamos mucha información de cómo tomar medidas, insistimos mucho en hacer pruebas y todo el tiempo se dijo que no era necesario y los números hablan por sí solos”, menciona.


El especialista critica que la estrategia gubernamental para enfrentar el COVID-19 realiza pocas pruebas ya que está basada en un modelo centinela que no funciona, por lo que no se tienen los números reales de la cantidad de contagios que existen

Esta implementación provocó que no se tuviera certeza en las proyecciones, ya que el pico de la pandemia en un principio se informó que sería el 8 de mayo, la “nueva normalidad” inició en junio y el día que más casos se registraron fue el 2 de agosto.

Aunque se logró ampliar el número de camas de hospitalización en terapia intensiva, Moreno Sánchez afirma que se carece del personal médico especializado “y por eso en los hospitales públicos uno de cada tres que ingresa fallecen”.

Critica que la medida preventiva que más utilidad ha demostrado, como es el cubrebocas, se politizó, y fue hasta finales de julio que se promocionó como una herramienta real de protección para la ciudadanía.

Recuerda que en enero de 2020, con los estudios epidemiológicos de China, se conoció que el coronavirus afectaba más a personas con enfermedades crónicas como la diabetes, hipertensión y obesidad, y desde hace años se ha demostrado que en México el sistema de salud no es bueno.


La medida preventiva más útil, como el cubrebocas, se politizó y fue hasta finales de julio que se promocionó como una herramienta real de protección

“La forma de atacar la pandemia era a través de la prevención, y haciendo pruebas y pruebas para detectar a los enfermos y tomar medidas pero no se hizo”, explica.

Vieja normalidad

La sociedad regresó a sus actividades como antes de la pandemia y eso fue un error, asegura Mauricio Rodríguez Álvarez, profesor de la Facultad de Medicina y vocero de la Comisión de la UNAM para COVID-19.

“Un error de la sociedad fue pensar que las reaperturas son como reabrir hacia la vieja normalidad, ya que en muchos casos no se han seguido las indicaciones”, expresa el especialista.

En varias ciudades del país se reabrieron comercios y bares de manera normal y regresaron los videos y fotos en las redes sociales de fiestas y reuniones sociales.

En algunas instituciones y estados, considera el especialista, se tuvo falta de comunicación y fallas en el reporte del número de fallecidos y contagiados, lo que retrasó el análisis de información.

Indica que se han tenido ajustes en la estrategia gubernamental como la modificación al semáforo epidemiológico porque la información que se procesa debe tener al menos dos semanas de estabilidad.


Considera que fue un error decirle a las personas que no se presentaran en un hospital salvo que estuvieran muy graves, ya que eso retrasó la atención en muchos casos

Enfatiza que la pandemia “le pegó muy fuerte” al personal de salud por varias razones como la falta de equipo de protección personal, de capacitación y de ejecución de protocolos.

El especialista asegura que es momento de ampliar el número de vacunas que se aplican contra la influenza para proteger a más personas, principalmente a los grupos de mayor riesgo.

De la próxima temporada de influenza, indicó que en Australia, por ejemplo, todas las medidas sanitarias para COVID– cubrebocas, sana distancia y aislar a enfermos- impactaron positivamente para reducir contagios.

Las personas no pueden estar esperanzadas a que llegue una vacuna y los medios de comunicación deben transmitir el mensaje de que se está desarrollando y falta mucho para su aplicación”.

“Si la gente sabe que todavía va a tardar va a decir: ‘me cuido’, porque se tendrá una primera disponibilidad de vacunas limitadas posiblemente para población de muy alto riesgo como el personal de salud, y en la segunda mitad del año que entra se tendrán para la aplicación en población abierta”, explica.


Una de las enseñanzas que deja el COVID es que las epidemias deben ser atendidas con elementos técnicos y no politizarse para no generar desconfianza, no desgastar el discurso y que la gente pueda responder ante las indicaciones gubernamentales

Mauricio Rodríguez Álvarez

profesor de la Facultad de Medicina y vocero de la Comisión de la UNAM para COVID-19

También puedes leer: México apostará por producir el mayor número de vacunas: Ebrard