Ante el anuncio de que serían registrados, decenas de migrantes de Haití se aglomeraron en la Catedral de Ciudad Juárez, Chihuahua, donde permanecen varados en espera de poder cruzar a Estados Unidos.  

Mujeres cargando bebés, niños, adolescentes, jóvenes y hombres se dieron cita en la puerta de las oficinas de la iglesia católica, ubicada en el primer cuadro de Juárez que colinda con El Paso, Texas, para ser registrados.  

Sin embargo, solo hicieron 50 registros y eso generó encono de los migrantes; algunos de ellos tenían horas formados en la fila, bajo los rayos del sol, cuando se les anunció que no iban a alcanzar a ser registrados.  

Por momentos algunas personas estuvieron empujando para tratar de ingresar a la oficinas y poder anotarse en la lista. Pero el barandal metálico fue cerrado por personal administrativo de la iglesia y también por hombres haitianos que habían aceptado ayudar en la organización.  

En criollo, francés, e incluso portugués, los propios haitianos pidieron calma a sus connacionales; y en español y francés se escribió un mensaje que decía “amigos, se les dará un número. Se atenderán 50 personas, en grupos de 5 personas (preferencia mujeres embarazadas). Se les tomará datos. ¡Los albergues están llenos!” 

El párroco de la Catedral, Eduardo Hayen Quarón, salió para hablar con las personas migrantes y explicarles que el lunes próximo volverán a registrar a más personas.  

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“Nosotros somos la iglesia católica, nosotros no somos el gobierno, de acuerdo. Nosotros brindamos una ayuda a las personas con problemas migratorios, ahora lo que vamos a hacer es levantar una lista de todos ustedes para darle esa lista al gobierno, si, el gobierno es el que debe tomar responsabilidad de la situación”, dijo Hayen.  

En entrevista el sacerdote explicó que en Catedral surgió una extensión del trabajo que realiza la Casa del Migrante, una asociación civil que proporciona alimento y albergue a personas en movilidad, para ayudar con asesoría legal y humanitaria a los migrantes. 

Además, señalo que en las últimas semanas ha funcionado una excepción a Título 42, un mecanismo que utiliza el gobierno de Estados Unidos para expulsar de forma inmediata a los migrantes bajo el argumento de que se busca prevenir la propagación del Covid-19- que ha permitido que migrantes de Centroamérica crucen a Estados Unidos. Pero los haitianos están siendo excluidos. Por ello, la iglesia inicio el registro, y este será entregado a las autoridades mexicanas.  

“Han dejado cruzar a centroamericanos, pero los haitianos los han rechazado. Entonces por ese motivo están aquí pidiendo ayuda y tratando de resolver su situación. Entonces lo que vamos a hacer es levantar una lista para llevar al gobierno mexicano y que les ayuden a estas personas”, agregó Hayen. 

Algunos migrantes de Haití, quienes además de hablar criollo y francés entienden el español, dijeron que el proceso de movilidad desde diversos países, como Brasil y Chile, ha sido muy duro y en la frontera de Juárez están sufriendo porque no encuentran lugar en los albergues y ninguna autoridad los ha ayudado, algunos de ellos duermen en la calle y batallan para tener alimento.  

“Estamos sufriendo mucho, hay personas que no tienen casa, ni donde dormir, hay quien no tiene comida, hay quien está durmiendo en la plaza aquí. Es una cosa difícil para nosotros”, dijo un hombre que estaba ayudando a ordenar la fila. 

“Para que me ayuden no tengo trabajo, quiero comprar la comida para la niña, una casa… estamos sufriendo, nadie presta ayuda, solo la iglesia católica nos pasa leche por los jueves. El gobierno no hace nada por nosotros”, expreso una mujer que cargaba a su hija de dos años de nacida.