Los episodios de violencia en Michoacán han dado pie a la psicosis y se ha visto reflejada en una baja en las compras de aguacate por parte de Estados Unidos.

“Los estadounidenses ahorita están más cautelosos y no quieren hacer muchos pedidos de aguacate”, afirma un productor que solicitó no publicar su nombre por temor a represalias.

En Uruapan, conocida como la capital del aguacate, hay muchos productores de esta fruta y Estados Unidos es su principal comprador.

Los productores de aguacate tienen que pagar cuotas a integrantes del crimen organizado y “cooperaciones económicas” a grupos de autodefensas que operan en el área.

El domingo 7 de agosto se registró un enfrentamiento y una serie de bloqueos carreteros con autos incendiados que provocaron el terror de los pobladores.

Elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Guardia Nacional (GN), Guardia Civil y la Fiscalía del estado de Michoacán detuvieron a 167 personas, entre ellos tres menores de edad, en posesión de armas, cargadores y cartuchos útiles.

Los tres menores de edad fueron vinculados a proceso por los hechos de violencia del fin de semana pasado y los otros 164 detenidos fueron trasladados desde Morelia la tarde de ayer al Cereso de Mil Cumbres para continuar con su proceso.

Tras el escenario de violencia, los productores de aguacate solicitaron información oficial a la Fiscalía local. Los inspectores de los cultivos de inmediato fueron enviados a sus casas y les sugirieron que se retiraran el uniforme de sus empacadoras para evitar ser detenidos en el traslado por si había gente de estos grupos armados.

Además, se avisaba de supuestos ingresos a Morelia para intentar un rescate de los 164 detenidos que pertenecen a la organización Pueblos Unidos, que opera en los alrededores de Uruapan.

En un audio enviado por personal de la Fiscalía estatal se explica que una de las fotografías donde aparece un supuesto sicario armado en Plaza Las Américas, se trata de personal de la Fiscalía que estaba en una diligencia.

A unos pasos de donde se tomó la fotografía, en Avenida Camelinas, están las oficinas del Poder Judicial de la Federación en la capital michoacana, donde se llevaba el proceso de los detenidos que ayer fueron trasladados al Cereso de Mil Cumbres.

“Esa foto es de un compañero ahí de la Fiscalía. No es de algún grupo antagónico. Es falso. Los audios, mensajes, todo es falso. No hay ningún nivel de riesgo. Ya les mandé gráficas de la situación. Ahora los que están haciendo acto de presencia son los familiares de las personas detenidas, que son 55 en modo pacífico”, se explica en el audio.

Además, circularon audios de WhatsApp en los que se escuchaba a los supuestos maleantes que organizaban la llegada de convoyes con gente armada a Morelia. Incluso se escuchaban sonidos de sirenas policiacas.

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