La corrupción estatal  y el crimen organizado han llevado al país a enfrentar la mayor crisis de desaparecidos en la región

A pesar de las promesas del presidente Enrique Peña Nieto de aliviar la angustia de miles de familias que no conocen el paradero de sus seres queridos, las desapariciones en el país van en ascenso, afirmó la cadena Al Jazeera.

Nina Lakhani, autora del artículo “Los desaparecidos en México siguen aumentando”, atribuye esto a la “cruel mezcla” de corrupción estatal y el crimen organizado. 

Sus argumentos van de la mano con informes publicados en 2013 por Amnistía Internacional (AI) y Human Rights Watch (HRW) que denuncian la implicación directa del Estado (policía, Ejército o Marina) en la mitad de las desapariciones documentadas por ambos organismos desde 2006. 

“México tiene hoy la peor crisis de desapariciones en América Latina, posiblemente del mundo”, dijo el investigador de Human Rights Watch Nik Steinberg al medio con sede en Qatar. 

Y agregó: “Que no haya una definición unificada y que muchas autoridades estatales no tienen idea de cómo investigar las desapariciones muestra que el gobierno no ha tomado en serio el problema”.

Aunque Lakhani calificó como acierto del Gobierno Federal el que haya revelado en febrero la cifra de personas reportadas como desaparecidas entre 2006 y 2012 (26 mil), dijo que las investigaciones penales siguen sin abrir en 40 por ciento de los casos, según el Ministerio del Interior.