El tercer socio del grupo es el expolicía colombiano Luis Montenegro Rinco, especialista en temas de inteligencia y crimen organizado


El vínculo de Weinberg con empresas de seguridad había surgido públicamente desde 1998, cuando representaba en México a la compañía israelí Teletron, la cual fue acusada de espionaje


En abril de 2011 los Weinberg abrieron en Miami una compañía con el mismo nombre, que ofrece servicios de investigación, protección ejecutiva, seguridad física e industrial

https://www.youtube.com/watch?v=zMhM7SDZQn4

La vinculación entre Genaro García Luna y el empresario de seguridad Mauricio Samuel Weinberg resulta cada vez más obvia y directa. 

Delinea quiénes conforman el verdadero “equipo” del exfuncionario, más allá de la serie de televisión que patrocinó cuando aún fungía como titular de la hoy extinta Secretaría de Seguridad Pública (SSP).

Con la instalación en Miami de dos empresas supuestamente no relacionadas, ambos expertos en seguridad han fabricado una alianza que se traduce en una consultoría para temas de su conocimiento: secuestros, análisis de personas, instalación de centros de control de confianza, venta de equipos de escucha, rastreo, localización…

Sus socios estratégicos no son menores. Se trata de cuatro exfuncionarios de seguridad de la CIA, el FBI, la DEA y la Policía Nacional Colombiana. 

Todos tuvieron en algún momento relación con México y con García Luna como funcionario federal del gobierno mexicano.

La instalación de las dos compañías es la clave que une a García Luna y Weinberg, cuyas biografías hasta ahora solo se habían enlazado indirectamente durante los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón.

Coincidencias que son obvias

La empresa ICIT Private Security México, S.A. de C.V., propiedad de la familia Weinberg en México, tuvo permiso para operar seguridad privada en todo el país durante el mandato de García Luna como secretario de Seguridad Pública. 

Le fue renovada por el gobierno de Enrique Peña Nieto y se encuentra vigente hasta el próximo 6 de febrero, según la información publicada por el IFAI.

En abril de 2011 los Weinberg abrieron en Miami una compañía con el mismo nombre, que ofrece servicios de investigación, protección ejecutiva, seguridad física e industrial, sistemas y bases de datos, seguridad electrónica, localización y rastreo satelital.

Las coincidencias entre ICIT y la consultora GL & Associates Consulting, que García Luna abrió en Miami cuatro días después de dejar el gobierno, son flagrantes. 

A pesar de que en los documentos del registro público de Florida la única conexión entre ambas empresas son sus abogados, en la práctica los une mucho más. 

En principio, porque los sitios web de ICIT y GL son idénticos. 

Además de compartir el diseño web, los servicios y el contenido; sus teléfonos de contacto en México y Estados Unidos son exactamente los mismos. También coinciden sus redes sociales.

Ambas compañías cuentan con los mismos socios estratégicos. En sus sitios web se repiten palabra por palabra las reseñas biográficas; fueron usadas como identificación las mismas fotografías. 

El nexo en Miami

A sus compañías, según promocionan, se les puede contratar para crisis, secuestros o crear unidades de seguridad

La compañía que ampara en Miami el restaurante Oggi Caffe, propiedad de la esposa de García Luna, Linda Cristina Pereyra, fue abierta el mismo día y con la misma dirección que la sucursal de ICIT en esa ciudad, nombrada como ICIT Security Group Holdings, LLC.

El representante actual de ambas compañías y de la consultora de García Luna, GL & Associates Consulting, también es el mismo: el abogado Gabriel Díaz Sarmiento.

El litigante se ha hecho cargo de todas las empresas de la familia del exfuncionario y de los Weinberg desde septiembre del año pasado. 

Las coincidencias son más evidentes en sus presentaciones públicas. Un comparativo simple entre los sitios web icitholding.com y gglconsulting.net, lo deja claro.

En la descripción sobre la compañía, ambos sitios repiten el mismo párrafo, a pesar de que supuestamente se trata de dos empresas no relacionadas. 

En su sección “sobre nosotros”, ambas se describen diciendo que son “un corporativo que integra el conocimiento y experiencia de una amplia gama de consultores de prestigio internacional, potenciada mediante sistemas y procesos de vanguardia, con soporte tecnológico de última generación a través de reconocidas firmas en Estados Unidos e Israel”.

En resumen, publican ambas por separado, significan “soluciones integrales respaldadas por experiencia, información y tecnología”.

Las dos compañías se dividen en tres áreas: información y análisis; seguridad y operación; tecnología. Son las mismas divisiones que tiene ICIT en México.

Se les puede contratar para hacer control de crisis, de secuestros, crear unidades de seguridad o hacer verificación de confianza, área en la que García Luna tuvo amplia experiencia como secretario de seguridad.

Las dos empresas ofrecen crear infraestructura de telecomunicaciones, plataformas de sistemas y bases de datos. 

Pueden gestionar seguridad informática, hacer localización técnica y conformar centros de rastreo.

Como servicios de información y análisis, brindan investigar perfiles de personas o empresas, integrar y analizar redes sociales o hacer inteligencia en línea.

¿Similitudes o casualidades?

El diseño y contenidos de las páginas de ICIT y GL & Associates Consulting, son similares en diseño y contenidos: icitholding.com y gglconsulting.net 

Destinos entrelazados

La relación pública entre Genaro García Luna y Mauricio Samuel Weinberg inició de manera indirecta. 

En 2008 Reporte Indigo publicó que existían nexos entre Weinberg y Carlos Slim. 

Habían sido conectados a través de un socio en común: José Kuri Harfush, quien participó con Weinberg en la licitación para la fabricación de los chips para el Registro Público Vehicular y fungía como consejero de Telmex, Carso Global, Telecom e Inbursa. 

El vínculo de Weinberg con empresas de seguridad había surgido públicamente desde 1998, cuando representaba en México a la compañía israelí Teletron, la cual fue acusada de espionaje político en Campeche. 

Teletron era proveedora de seguridad tanto de Carso como de la Secretaría de Seguridad Pública, publicó entonces Reporte Indigo, sin que fuera desmentido por ninguno de los actores. 

También había vendido un equipo de escucha telefónica al Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) en noviembre de 2000. 

La operación del sistema conocido como “Octopus” estuvo a cargo Monte Alejandro Rubido García, actual secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (Reporte Indigo, 20 de marzo de 2013).

Entre las compañías de los Weinberg en México, ICIT se divide en una consultora de análisis, una controladora de crisis y una proveedora de seguridad privada.

La división ICIT Análisis tuvo como consejero externo a un empleado de García Luna: Marco Antonio Novella Juárez, quien en 2011 fungía como director general de Desarrollo Penitenciario de la SSP (Reporte Indigo, 26 de noviembre de 2012).

Actualmente otro personaje vinculado a García Luna también colabora en ICIT. De acuerdo con el registro de esta compañía ante el IFAI, su representante en la oficina de Toluca es José Carreto Ortega.

Entre 2002 y 2005 esta persona laboraba como jefe regional de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) en el estado de Guerrero. Estaba a las órdenes de García Luna, quien entonces era director general de la Agencia. 

En julio de 2005 la PGR divulgó un boletín en la cual anunciaba que Carreto había sido nombrado como jefe regional de la AFI en el estado de Campeche.

Los hombres de García Luna

Con relaciones desde su desempeño como policía en los gobiernos panistas, ahora Genaro García Luna ha formado compañías de seguridad internacionales, y regresan sus antiguas relaciones de trabajo

Los socios: 

> Mauricio Samuel Weinberg 
> José A. Rodríguez Jr. (CIA)
> Carlos Villar (FBI) 
> Luis Montenegro Rinco (Policía Nacional de Colombia)
> Larry Holifield (DEA)
> Gabriel Díaz Sarmiento (Abogado representante Legal) 
> José Carreto Ortega (representante de ICIT en Toluca fue jefe regional de la AFI en Guerrero) 

Nexos de Weinberg:

> José Kuri Harfush (consejero de Telmex, Carso Global, Telecom e Inbursa: participó con Weinberg en la licitación para la fabricación de los chips para el Registro Público Vehicular)
> Teletron (compañía israelí que representaba en México y vendió un equipo de espionaje telefónico al Cisen en 2000 conocido como “Octopus”) 
> Monte Alejandro Rubido García (operador de “Octopus”; actual secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que sustituyó el Cisen) 
> Marco Antonio Novella Juárez (consejero de ICIT; en 2011 fungía como director general de Desarrollo Penitenciario de la SSP, dependiendo de García Luna) 

Las firmas que operan:

> ICIT Security Group Holdings, LLC. (icitholding.com) 
> GL & Associates Consulting (gglconsulting.net)

Socios con pasado en CIA, FBI y DEA

Con estas conexiones en México, García Luna y Weinberg echaron a andar desde finales de 2012 su compañía conjunta de seguridad.

Aunque Reporte Indigo no pudo corroborar que ya tengan contratos vigentes con algún gobierno, se ha hecho de cuatro socios estratégicos que les permiten llegar a áreas sensibles en México, Estados Unidos y Colombia.

Las páginas web de la consultora y de ICIT tienen en común también a los mismos socios estratégicos. Son cuatro especialistas en seguridad que han estado conectados con México. 

El primero de ellos es el exfuncionario de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), José A. Rodríguez Jr.

Cuenta con “experiencia de más de 30 años en las áreas de inteligencia y seguridad en los Estados Unidos”, según publican ambas compañías. 

Este perfil indica que entre 1994 y 1995, Rodríguez fungió en la CIA como director adjunto del Centro Anti-narcóticos. Entre 1995 y 1998, cuando García Luna fue nombrado coordinador general de Inteligencia para la Prevención en la Policía Federal Preventiva, Rodríguez era el Jefe de la División de Operaciones en América Latina de la CIA. Entre 2002 y 2004, dirigió su Centro de Contraterrorismo. 

Hasta 2007 lideró el Servicio Nacional Clandestino, que coordinaba las operaciones clandestinas y encubiertas de la Agencia. 

En 2008 salió de la administración pública y se ha desempeñado como miembro de varias consultoras privadas en temas de seguridad, así como ejecutivo de IBM.

El segundo socio, Carlos Villar, fue agregado legal del Buró Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) en la Embajada de Estados Unidos en México, mientras García Luna dirigía la AFI. 

Sus funciones, destacan ambos perfiles, consistían en ser el “enlace legal con las autoridades mexicanas de seguridad pública y supervisor de las investigaciones coordinadas entre el FBI y el gobierno mexicano”.

En noviembre de 2004, cuando se desempeñaba en ese puesto, fue baleado en una pierna en la Ciudad de México, supuestamente por una persona que quiso asaltarlo. Dejó el FBI tres meses después, en febrero de 2005.

Al igual que Rodríguez, tuvo como áreas de especialidad “las operaciones encubiertas, investigaciones de lavado de dinero/fraude corporativo, secuestros y secuestros de aeronaves”, según el perfil que publican GL e ICIT. 

Fue responsable de la unidad encargada de las investigaciones de terrorismo internacional dentro del FBI.

Después de su retiro ha sido dueño de la consultora VR Global Security, con sede en Salt Lake City, en Utah. 

Esta consultora, publicaron las compañías de Weinberg y García Luna, “ha sido contratada por empresas estadounidenses con oficinas en México (…). Asimismo, ha asesorado a dependencias del gobierno mexicano en la adquisición de tecnologías de seguridad”.

El tercer socio del grupo es el expolicía colombiano Luis Montenegro Rinco, especialista en temas de inteligencia y crimen organizado. 

Montenegro dirigió la Policía de Bogotá, capital colombiana, entre 1993 y 1994. 

Luego fue subdirector de la Policía Nacional entre 1995 y 1996, director general del Departamento Administrativo de Seguridad y asesor externo del Fiscal General colombiano entre 2000 y 2001.

Durante el gobierno de Felipe Calderón, entre 2008 y 2012, Montenegro trabajó para García Luna.

Fue miembro del Consejo Asesor Externo de la SSP, según destaca el perfil publicado por las consultoras. 

En 1992 era el comandante de la Dirección de Policía Judicial e Investigación (Dijin). 

En esos años, el general Oscar Naranjo, actual asesor de seguridad de Peña Nieto y amigo personal de García Luna, trabajaba en las áreas de contrainteligencia en la Dijin.

Ambos estuvieron también en el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) en Colombia y en la Policía Nacional, que Naranjo dirigió de 2007 a 2012.

El último socio estratégico que registran tanto García Luna como Weinberg es Larry Holifield, exfuncionario de la Agencia Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés) de EU.

Entre 1997 y 1999, Holifield fue en enlace entre la DEA y la CIA en Bogotá, al mismo tiempo que Montenegro dirigía el DAS. Fue director adjunto de la oficina de la DEA en la capital colombiana. 

Luego promovido como jefe de sección de la Oficina de Programas Internacionales de la DEA, de acuerdo con su perfil publicado por la Coalición de Comunidades Antidrogas de América (CADCA, por sus siglas en inglés).

En 2001 fue comisionado como agente especial a cargo de la División de Campo de la Agencia en El Paso, Texas. En estas tareas, publicó CADCA, estableció relaciones con las agencias de seguridad estadounidenses y los órganos policiales colombianos, mexicanos y de América Central. 

Holifield llegó a la ciudad de México en diciembre de 2002, como director regional para México y Centroamérica de la DEA. García Luna dirigía la AFI.

Estuvo en el cargo durante todo el sexenio de Vicente Fox, hasta que en junio de 2006 fue trasladado como agente especial adjunto en la División de Campo de la DEA en Miami.

En los últimos cinco años ha sido investigador para el bufete Hunton & William y consultor de seguridad en su firma Corporate Integrity Services.

Con este nuevo “equipo”, instalado en Florida, García Luna regresa a los temas de seguridad, esta vez desde la iniciativa privada. 

Su retiro, finalmente, no ha sido para disfrutar del calor tropical ni de la brisa del mar.