El Gobierno de Samuel García y la Secretaría de Medio Ambiente, a cargo de Alfonso Martínez, reprobaron en política ambiental. La organización Greenpeace México reclamó a la administración estatal de Nuevo León debido a las pocas acciones que han impulsado para proteger el medio ambiente, entre ellas, preservar la Sierra de Picachos.

Esta organización exige que el gobierno de García cuide el Área Natural Protegida del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, en La Huasteca, restaure aguas superficiales, aterrice un ordenamiento territorial y desarrollo urbano y, lo más importante, que reduzca la contaminación atmosférica.

Un documento entregado por esta organización al mandatario estatal, del que Reporte Índigo posee una copia, enumera una serie de propuestas para mejorar las condiciones ambientales y de acceso al agua en la Zona Metropolitana de Monterrey.

Greenpeace hizo un llamado para replantear la conformación del Consejo Asesor del Área Natural Protegida (ANP) de la Sierra de Picachos, y solicitar que se tomen decisiones de forma más incluyente y plural respecto a su manejo.

“Considerando que la Ley establece que posteriormente a la publicación del decreto de establecimiento del ANP, se tiene que publicar el respectivo programa de manejo para ser implementado en el plazo de un año”, dice el documento de esta organización.

Aunque el impulsor de la conformación de este Consejo fue Aristeo Benavides, quien ha realizado una serie de trabajos en torno a la preservación de la Sierra de Picachos, el activista no ha sido invitado a participar.

En septiembre de 2021, en el Periódico Oficial del Estado, el Gobierno estatal designó a 99 mil 432.49 hectáreas de la Sierra de Picachos como Área Natural Protegida, la cual representa servicios ambientales como 52 mil 500 hectómetros cúbicos de agua por año, captura de 2 millones 758 mil 880 toneladas de CO2 por año; presentes en la atmósfera y que ahora serán almacenados en la biomasa de dicha ANP, limpieza de aire, entre otros

Sin embargo, una controversia constitucional del municipio de Higueras puso en riesgo 100 hectáreas de esta ANP, después de que el alcalde del sitio, Rafael René González Martínez, interpusiera este recurso para plantear que en este decreto no fue tomado en cuenta el aprovechamiento urbano de la zona.

Aunque existe este recurso para disminuir la ANP de la Sierra de Picachos, el secretario de Medio Ambiente, Alfonso Martínez, ni siquiera ha informado si existe algún plan para proteger esta zona.

Martínez prácticamente ha sido un espectador, lo que levanta muchas suspicacias debido a que su silencio puede favorecer a la pedrera Matrimar, que opera en la Sierra de Picachos.

Proteger Parque Nacional Cumbres

La organización Greenpeace México advirtió que el Parque Nacional Cumbres, un pulmón para la Zona Metropolitana de Monterrey, por el área verde que posee, ha sufrido alteraciones por la falta de un plan de manejo.

“Se ha reportado que esta zona ha sufrido alteraciones debido a que la normatividad en materia de construcción no ha sido aplicada en diversos casos. Esto ha impactado negativamente a la fauna y flora, así como los ecosistemas de la zona que representan un fuerte componente ambiental para mejorar la calidad del aire de la Zona Metropolitana de Monterrey”, advierte esta organización.

Hasta el momento, esta Área Natural Protegida carece de un plan de manejo y su vigilancia es laxa, lo cual ha propiciado que el crecimiento urbano se haya extendido hacia esta zona de forma ilegal.

“Para detener y revertir esta situación, es necesario que se fomente una mayor coordinación entre las autoridades municipales, estatales y federales, con el objetivo de optimizar los mecanismos que permitan lograr una gobernanza de esta zona”, señaló la organización.

Greenpeace busca inspección a pedreras

Greenpeace México considera que se tienen que implementar inspecciones rigurosas y exhaustivas encaminadas a disminuir los impactos ambientales y a la salud, ocasionados por la actividad industrial dedicada a la extracción de materiales pétreos.

No obstante, esta organización señala que los esfuerzos realizados para reducir la cantidad de contaminantes en la Zona Metropolitana de Monterrey para la salud deberán multiplicarse, pues hasta el momento no se han conseguido resultados importantes.

El Parque Nacional Cumbres representa un gran pulmón para la Zona Metropolitana de Monterrey, debido a su extensa área verde, sin embargo, ha sido impactada negativamente debido a la carencia de un plan de manejo

Greenpeace advierte que el Gobierno deberá avanzar en la implementación de la Agencia de Calidad del Aire y de la Agencia de Energías Renovables, con las que se reforzará la estrategia climática de la entidad.

“En el caso del Sistema Integral de Monitoreo Ambiental, se ha señalado que las estaciones de monitoreo ambiental presentan deficiencias que imposibilitan tener registros continuos sobre el estado de la calidad del aire.

“Esto puede contribuir a agravar los impactos a la salud de las personas, en momentos en los que se rebasan los niveles establecidos por las normas respectivas”, destaca la organización.

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